economía colaborativa

 

06/09/2019. La economía colaborativa es un concepto que apela a un desarrollo económico sostenible y que involucra la participación ciudadana. Se trata de una dinámica que busca frenar la rapidez con la que se mueve nuestra sociedad de consumo, produciendo de manera desconsiderada, con poca conciencia de reciclaje y sin ninguna preocupación por el impacto ambiental que esto conlleva. ¿Qué ventajas y desventajas presenta? ¿Podemos hacer algo desde nuestros negocios para contribuir a cambiar el modelo de consumo?

 

La economía colaborativa ha sacado a flote una nueva manera de ver y entender el consumo de la sociedad actual en todos los aspectos, sobre todo a través del fomento de las relaciones personales. Cada vez más las personas se organizan por cuenta propia para intercambiar bienes y servicios, pero así como representa ventajas, la economía colaborativa también tiene algunas desventajas que vale la pena tener en cuenta. 
 
 

Pros de la economía colaborativa

Representa un ahorro para el consumidor: al ser un intercambio de bienes, los productos suelen ofrecerse a precios más económicos que en el mercado de nuevos productos, por lo que representa una buena alternativa para abaratar precios de forma considerable. 
 
Estimula el desarrollo sostenible porque fomenta la reutilización de productos de segunda mano que, en la mayoría de las veces, no tienen procedimientos desarrollados de reciclaje y de no venderse, terminarían en un contenedor de basura.
 
Permite la optimización de recursos: la economía colaborativa permite sacarle el mayor provecho a diferentes productos y recursos, no solo en materia de venta de segunda mano. Por ejemplo, se optimizan los recursos cuando se alquila el vehículo de otra persona, cuando ésta no le está dando uso. Ese es el caso de Drivy, una plataforma para alquilar coches de terceros completamente segura, ya que siempre estarás cubierto por los seguros de coche Allianz.
 
Creación de nuevas entradas de dinero: la economía colaborativa permite la creación de nuevos modelos de negocio, el nacimiento de nuevas empresas y la aparición de servicios que facilitan el intercambio de productos y la generación de entradas alternativas de dinero. Esto también estimula el crecimiento de la economía y, en últimas, crea nuevos puestos de trabajo. 
 
Aumenta la oferta para los usuarios: no solo bajan los precios, sino que es posible encontrar ropa que esté fuera de temporada, objetos de decoración vintage, una bicicleta usada que busca una nueva oportunidad… Hay tantas maneras en las que podemos ofrecer y elegir otro tipo de productos, que la oferta aumenta para los usuarios. 
 
 

Contras de la economía colaborativa

No existe una regulación adecuada: ocurre con frecuencia que la tecnología se desarrolla mucho más rápido de lo que la legislación puede responder. Eso ha pasado con estos nuevos modelos de negocio que permiten vender productos de segunda mano, rentar habitaciones extra o compartir el coche. 
 
Los falsos autónomos: precisamente las áreas grises en materia de legislación son aprovechadas por personas sin escrúpulos que mantienen a sus empleados como falsos autónomos para no tener que pagar impuestos ni ofrecerle la protección que exige la ley. 
 
Competencia desleal: otro problema derivado de la falta de regulación es la competencia desleal de algunos de estos negocios con empresas legalmente constituidas. Las dos polémicas más frecuentes son las del sector hotelero con Airbnb y la de los taxistas con plataformas como Uber. Si empezáramos a tomarlas como empresas constituidas cuyo crecimiento parece ir hacia arriba, se podrían hacer leyes que permitan ofrecer sus servicios estando sujetos a las mismas regulaciones de las empresas regulares.