La jubilación es una etapa de retiro con la que muchos sueñan para disfrutar de sus aficiones y de la compañía de la familia. ¿Qué debemos evitar a la hora de planificar nuestro retiro? Aquí te lo contamos.

 

La jubilación puede parecernos un momento lejano, sin embargo, nos llegará a todos y un plan para la jubilación será una de las mejores estrategias para garantizar un retiro tranquilo y sin demasiadas preocupaciones económicas. Lo mejor para ello es hacer los deberes a tiempo, y el ahorro es la clave para una planificación correcta. ¿Qué errores podemos evitar en el camino que puedan poner en juego nuestro futuro?

 

Repasemos los 5 errores más comunes de la planificación de la jubilación: 

No tener un plan claro

Parece una redundancia decir que el primer error en la planificación de tu jubilación es no planificar, pero desgraciadamente es el común denominador entre las personas entre 35 y 55 años. No podemos dejar nuestro futuro en manos de planes del Estado o confiar en que estos, cubrirán la totalidad de nuestros gastos cuando nos retiremos. Una jubilación requiere de una planificación específica con visión y, sobre todo, con mucho tiempo de anticipación para poner a funcionar nuestro dinero de manera activa.

 

No tener en cuenta los riesgos de salud

Que la salud se va debilitando con los años es una realidad innegable, y es fundamental tenerla presente en todos nuestros planes a medio y largo plazo. Mantenernos en buena forma es lo ideal, pero también es necesario contemplar la necesidad de asistencia médica de calidad o la posibilidad de afrontar enfermedades propias de la edad. Contratar seguros de salud para ti y tu familia te permitirá disponer de un respaldo en el momento de superar problemas de salud sin que el dinero de tu jubilación se vea afectado por esos gastos.

 

No manejar adecuadamente el riesgo

Cuando se tienen 30 o 35 años, asumir riesgos financieros es mucho más fácil pues se tienen décadas por delante para recuperar la inversión, aprender y/o hacerlo mejor. Sin embargo, después de cierta edad, hay que manejar los riesgos con la cabeza fría y evitar inversiones demasiado inestables. También es importante contemplar posibles escenarios que debiliten la salud física o emocional y tener un plan de contención para ellos.

 

Jubilarse con deudas pendientes

Jubilarse con deudas pendientes es una pésima idea, pero cada vez son más las personas que no contemplan la jubilación como parte de ninguna estrategia financiera personal, y llegan a cierta edad con una o dos hipotecas pendientes, tarjetas de crédito y vehículos por pagar. Si alguno de estos escenarios es el tuyo, quizá quieras considerar aplazar tu jubilación un par de años hasta que baje la marea y te puedas asegurar un retiro placentero.

 

No contar con asesoría

La asesoría profesional puede ser fundamental para equilibrar el ahorro y la inversión, dos de las claves para lograr una jubilación tranquila. La idea es encontrar la manera de multiplicar los ahorros mientras se gastan, y no contar con alguien que nos oriente hacia la toma de buenas decisiones puede resultar fatal para nuestro bolsillo.