que es todo riesgo

 

03/12/2019. Tenemos que reconocer que la idea de estrenar coche nos seduce varias veces al año, sobre todo si no hemos tenido coche propio nunca o si vivimos lejos de la ciudad y se nos dificulta movernos en transporte público por cualquier motivo válido. Lo cierto es que invertir en un coche, paradójicamente implica invertir en la protección de esa inversión. Ahí entran en juego las diferentes modalidades de seguro de coche, entre ellas, el seguro a todo riesgo. ¿Qué es? ¿Cuándo nos conviene contratarlo? Todo a continuación.

 

Supongamos que ya has valorado todos los pros y contras de comprar tu primer coche (nuevo o usado) o reemplazar el que ya tienes por un modelo más actual, y te encuentras en la diatriba de decidir qué póliza de seguro te conviene más para protegerlo, especialmente si optas por un modelo de concesionario: los vehículos nuevos mantienen su valor durante los primeros años en la calle, por lo que conviene contar con un seguro que los respalde ante cualquier accidente. Eso es importante tenerlo en cuenta, pues además del seguro obligatorio que has de tener para poder circular, es bueno considerar complementar dicho seguro con una póliza más completa. 
 
Cuando hablamos de un seguro de coche a todo riesgo, nos referimos a una póliza que cubre los daños a terceros obligatorios por ley y además, da cobertura a los daños que sufra el coche en el accidente. En Allianz contamos con dos tipos de seguros: 
 
Seguro a todo riesgo con franquicia: cuando se contrata una póliza a todo riesgo con franquicia, el asegurador abarata el precio de la prima a pagar, al asumir hasta cierta cantidad de dinero fijada como franquicia durante cualquier siniestro; a partir de esa cantidad, el seguro se hace cargo del resto de gastos. 
 
Seguro a todo riesgo sin franquicia: en el caso contrario, cuando contratamos una póliza a todo riesgo sin franquicia, es la aseguradora la que se encarga de cubrir todos los gastos de cualquier siniestro que pueda ocurrir, lo que encarece el precio de la prima a pagar por el seguro. 
 
La gran diferencia entre un seguro a todo riesgo y un seguro a terceros es la garantía de reparación de daños propios, un detalle que te permite circular con la tranquilidad de saber que estás “cuidado” ante cualquier accidente que puedas causar o en el que te veas involucrado. 
 

Coberturas de un seguro a todo riesgo

Dicho todo esto, un seguro a todo riesgo cubre las siguientes situaciones: 
 
  • Responsabilidad Civil obligatoria 
  • Responsabilidad Civil complementaria 
  • Indemnización y reclamación de daños
  • Cobertura en accidentes del conductor
  • Asistencia de viaje
  • Asistencia en caso de retirada del carnet de conducir y pérdida de vigencia
  • Rotura de cristales
  • Asesoría por multas
  • Coche de sustitución por arreglos mecánicos
  • Cobertura en caso de incendio o explosión 
  • Cobertura en caso de daños por fenómenos naturales
  • Robo
  • Daños por vandalismo o impactos violentos
  • Intereses del préstamo para reparación del vehículo 
 

Lo que queda fuera de una cobertura a todo riesgo

Aunque la cobertura de un seguro a todo riesgo es amplia, hay muchas excepciones que quedan fuera de este abanico de coberturas: accidentes causados en estado de embriaguez o bajo los efectos de las drogas; conducir con carnet caducado; accidentes ocurridos en vías no habilitadas para el tránsito; accidentes causados por conductores novatos que no están dentro de la póliza del seguro contratada, que tienen menos de 25 años o que tienen menos de dos años de vigencia del carnet.