limpiar bien el polvo

 

01/11/2019. Las ventanas abiertas son un requisito indispensable para que nuestra casa se mantenga ventilada. Pero esto acarrea el eterno problema del polvo, que se cuela hacia el interior indiscriminadamente, no solo ensuciando el suelo sino formando una capa fina sobre los objetos de tu hogar que puede ser muy incómoda y peligrosa para las personas con alergias. 

 

En Allianz siempre velamos por la salud de nuestros clientes, por eso con este artículo queremos dar algunos trucos para evitar la acumulación de polvo en las casas y así evitar problemas de alergias y otras afecciones. De todas formas si tienes algún problema con el polvo y quieres consultar con un médico, no dudes en revisar tu seguro de salud y buscar a tu alergólogo más cercano.

 

Trucos para limpiar el polvo en casa

1. Toallitas húmedas: puedes usar las de bebé, pero actualmente el mercado ofrece una amplia variedad de toallitas húmedas para cada tipo de superficie: cristales, vitrocerámica, madera… Son excelentes para limpiar el polvo, las migajas y las manchas de suciedad que se acumulen. 
 
2. Barre y friega con frecuencia: pasar la escoba por el suelo al menos 4 veces por semana puede ayudar a que tu casa no sufra de acumulaciones excesivas de polvo, pelos, rastros de comida, etc. Para complementar, puedes fregar 2 veces por semana. 
 
3. Usa vinagre blanco: no nos cansamos de hablar de las bondades del vinagre blanco y en este caso, resulta una herramienta potente contra el polvo. Es muy útil para remover el polvo y el moho de electrodomésticos como la lavadora o la nevera. El vinagre blanco tiene propiedades antibacterianas, así que actuará como contingente para los gérmenes. 
 
4. Calcetines viejos: poner un calcetín viejo y húmedo en un palo o en una escoba te permitirá limpiar el polvo que se acumula debajo de los muebles y en superficies difíciles de alcanzar manualmente con un trapo. 
 
5. Cepillos de dientes: otra idea muy útil para alcanzar rincones difíciles de limpiar es usar cepillos de dientes como cepillos pequeños. Con ellos puedes limpiar los marcos de las ventanas o de las puertas, rincones del baño o esquinas de los muebles. 
 
6. Lava las cortinas con frecuencia: las cortinas son una de las prendas de casa que más polvo acumulan, sobre todo en verano cuando dejamos las ventanas abiertas por largos periodos de tiempo. Solemos olvidarnos de ellas, pero es necesario aspirarlas al menos cada 2 semanas. 
 
7. Riega tus plantas: las hojas de nuestras plantas también acumulan polvo, sobre todo las que se encuentran en el interior de casa. Si las rocías de forma más o menos regular en tu ducha o bañera, ayudarán a purificar el aire de tu hogar y refrescarán todos los espacios circundantes. 
 
8. Aspira con vapor: el vapor es muy útil para limpiar alfombras en profundidad y deberías hacerlo al menos una vez al mes, mientras que el resto del tiempo puedes aspirarlas con una aspiradora normal. 
 
9. Mantén todos los filtros limpios:  el aire acondicionado y los purificadores de aire tienen filtros que acumulan la suciedad. Cuando se dejan sucios por demasiado tiempo, corres el riesgo de que el polvo se disperse por toda la casa.  
 
10. No acumules: nuestra última recomendación es que intentes no acumular tantas cosas en casa, pues cuantos más objetos tengas más polvo se acumulará a tu alrededor. Para saber cómo empezar a desprenderte de lo que no necesitas, lee nuestro artículo sobre las lecciones de orden de Marie Kondo.