15/02/2018. ¿Quieres hacer de tu casa un lugar más seguro? Sigue estos simple consejos, evita los accidentes domésticos más comunes y vuélvete un experto en seguridad

 

Las recomendaciones para evitar accidentes caseros suelen venir por el lado de proteger a los niños de los elementos que puedan herirlos, aunque las estadísticas apunten a que son las personas entre los 15 y los 40 años las más propensas a ser víctimas de accidentes en casa; dentro de estas estadísticas, son las mujeres las que más sufren las consecuencias de accidentes dentro de casa. A continuación repasaremos los cinco accidentes domésticos más comunes, no sin antes recordarte que cuentas con el seguro de salud y el seguro de hogar de Allianz para sentirte respaldado en todo momento. 
 

Accidentes en casa más comunes:

Quemaduras 
Entre los accidentes más comunes tenemos las quemaduras por manipulación de elementos calientes en la cocina o por contacto directo con el fuego. Para evitarlos hace falta extremo cuidado y afinar el sentido común: ollas o bandejas que vayan al horno deben ser sujetadas con guantes resistentes al calor o paños gruesos que eviten que el calor traspase y nos queme las manos. Si aun con los cuidados preventivos llegas a sufrir una quemadura, lo recomendable es que enfríes la herida y la cubras con apósitos estériles. Si el accidente es mucho más grave y las quemaduras comprometen una mayor porción del cuerpo, no retires la ropa; conviene mejor llamar a los servicios de emergencia para que lo hagan sin causarle más daños a tu piel. 
 
 
Heridas y sangrado excesivo
Nuevamente la cocina es el escenario más propenso para sufrir accidentes domésticos. Las heridas por cortaduras con cuchillos u objetos afilados son muy comunes y, aunque muchas veces no pasan de un corte leve que puede ser tratado con un poco de alcohol y gasa, hay heridas muchos más profundas que requieren atención médica para detener las hemorragias que producen. Son difíciles de evitar, pero si tomas las precauciones necesarias a la hora de cortar alimentos o manipular hojillas, las probabilidades de que te cortes serán mucho menores. 
 
 
Caídas
Aunque las caídas no siempre terminan en hemorragias,  sí pueden tener consecuencias graves como lesiones temporales o permanentes. Este tipo de accidentes son más comunes en personas mayores, pero nadie está realmente exento de resbalarse al entrar a la ducha y lesionarse la cadera o alguna extremidad; incluso hay caídas que de involucrar la cabeza pueden llegar a ser letales. La recomendación en estos casos  suele ser similar a la de las quemaduras: si la caída es muy fuerte, es mejor dejar a la persona herida inmóvil hasta que llegue ayuda profesional para no correr el riesgo de una lesión mayor a causa de un mal movimiento. Si la caída es leve, es igualmente recomendable una revisión médica posterior para descartar cualquier tipo de daño interno. 
 
 
Intoxicaciones 
Los accidentes por intoxicaciones pueden evitarse en muchas ocasiones con solo almacenar los productos tóxicos en envases correctamente señalados y lejos de la comida. Piensa que un niño puede llegar a beberse un desinfectante de suelos si lo confunde con agua o un refresco y sufrir daños graves. Si esto llega a ocurrirte a ti o algún familiar, son importante tres cosas:
 
- No inducir el vómito a menos que el accidente haya sido con medicamentos. 
- Beber 1 o 2 vasos de agua para diluir el elemento tóxico que ingeriste. 
- Tener identificado lo que has consumido para poder informar al médico que te atienda. 
 
 
Electrocución
Los accidentes por electrocución pueden ser causados por un mal manejo de los aparatos, pero también pueden ocurrir por sobrecargas eléctricas o un sistema de cableado viejo que no soporte el voltaje que debería. Manipular enchufes o aparatos conectados a la corriente eléctrica con las manos o los pies mojados puede ser fatal, del mismo modo que puede serlo meter los dedos en un enchufe. Para evitar estos accidentes (sobre todo en niños) puedes instalar tapones plásticos que les impidan tocarlos con las manos desnudas y utilizar guantes o botas de caucho que aíslen de la corriente si te ves en la necesidad de intervenir con algún cable suelto, aunque de ser este el caso, es mejor que pidas ayuda a un profesional para evitar contratiempos.