18/04/2018. Afinar los cuidados de tu moto te permitirá tenerla en buenas condiciones por mucho más tiempo y descubrir a tiempo esos fallos silenciosos que luego suelen pasarte factura. Ahórrate dolores de cabeza con las siguientes recomendaciones pensadas para alargarle la vida a tu moto.

 

Aunque ninguna moto es eterna (ni esperamos que lo sea), sí hay ciertas recomendaciones que podemos seguir para cuidarlas de una manera óptima, que les permita tener una vida más larga. En ese aspecto, contar con el seguro de motos de Allianz es fundamental para garantizarle un servicio técnico efectivo ante cualquier situación, contar con asistencia técnica en cualquier momento e incluso ciertas indemnizaciones en casos muy particulares. 
 

Recomendaciones generales: 

Exposición prolongada al medio ambiente: una de las ventajas de tener una moto es que podemos aparcarla con facilidad en cualquier lugar de la ciudad, lo que la suele dejar expuesta a cambios de temperaturas, lluvia, sol, polvo y humedad, que pueden tener consecuencias sobre la pintura y algunas partes de la moto como el asiento. Una buena solución es llevar contigo una lona y taparla cuando la aparques, sobre todo si la vas a dejar por un periodo largo de tiempo. 
 
Tómate tu tiempo para probar su fuerza: si eres amante de las motos, tu primer impulso al conducirla será probar su potencia acelerándola con intensidad. Sin embargo, el consejo de los fabricantes es que no se hagan grandes acelerones hasta que no haya pasado los primeros 600 kilómetros para no forzar demasiado el motor en tan poco tiempo. 
 
No des por sentado las revisiones: son muchas las personas que reúsan a hacerle las revisiones correspondientes a sus motos por considerar que los tiempos entre una y otra son demasiado cortos. Sin embargo, es en las revisiones donde reside el secreto para que tu moto no se desgaste antes de tiempo. 
 
Cambia los filtros cuando sea necesario: los filtros funcionan en las motos como los riñones funcionan en el cuerpo humano, pues protegen al motor de las impurezas y de su buen estado dependerá el correcto funcionamiento del motor de nuestra moto. Mientras más limpios estén, más limpio será el aire que le entre al motor, lo que se traducirá en un mejor rendimiento. 
 
Usa piezas de la marca y el modelo de tu moto:  en el momento de hacer cambios de piezas o de aceite, no todo vale; es fundamental que nos fijemos en que las nuevas sean de la marca de nuestra moto, confirmándolo con la tienda donde las compres o con el catálogo online. En cuanto al aceite, es preferible que compres uno recomendado por el fabricante y evites ahorrarte un par de euros comprando un aceite de baja calidad, pues podría ser perjudicial para el motor. 
 
No te descuides con la limpieza: no se le suele dar la misma importancia que se le da en los coches, pero mantener tu moto limpia, te ahorrará muchos dolores de cabeza en el futuro, sobre todo en lo referente a la pintura. Limpiarla o incluso lavarla con frecuencia, elimina las sustancias corrosivas que recoge del medio ambiente.