Si eres de aquellos para quienes la limpieza es un asunto primordial, pero tienes poco tiempo para encargarte de tu casa, el robot de limpieza es para ti. Se trata de un pequeño dispositivo que puede hacerte la vida mucho más fácil y del cual te contamos lo que debes saber para elegir bien entre las ofertas que hay.

 

Tener un seguro de hogar completo, hacer las reparaciones necesarias a tiempo y garantizar la limpieza, son los tres pasos básicos para mantener una casa en óptimas condiciones. De estos tres, la limpieza es el que solemos omitir cuando las obligaciones laborales consumen nuestra semana, sucumbiendo muchas veces a la necesidad de pagar a alguien para que vaya a rescatarnos una vez al mes. Sin embargo, no es necesario ser esclavos de la fregona para que nuestro piso esté en condiciones: los robots de limpieza son una solución revolucionaria, pues barren y aspiran la suciedad constantemente, evitando que se acumule. 
 
Es cierto que eso de un ‘robot que limpie’ aún suena a idea futurista, pero ha llovido mucho desde que salió el primer Roomba en el 2002. El mercado de los robots de limpieza ha tenido tiempo suficiente para evolucionar y mejorar su prototipo, lo que propició la aparición de nuevas marcas que entraron en la carrera por ver quién desarrollaba el robot de limpieza más efectivo del mercado. Es justamente esto lo que hace tan complicado saber a ciencia cierta cuál de todos los modelos que existen es el mejor o el que más conviene. 
 

Lo que debes tener en cuenta

Lo primero que debes preguntarte es qué esperas de tu robot de limpieza. Muchas personas buscan un aspirador que limpie a diario, otros un aparato capaz de hacer una limpieza profunda y otros simplemente un complemento de la limpieza habitual. En base a esto es mucho más fácil elegir si comprar un robot con escobilla, con capacidad de succión o uno híbrido.   
 
Lo segundo en lo que debes fijarte es en la estructura de tu casa; los metros cuadrados que tenga determinan el nivel de autonomía que requieras de un robot de limpieza. Piensa también en las cosas que suelen encontrarse por el suelo (los juguetes de los niños o de tus mascotas) y en el número de alfombras que tienes en tu salón. Esto es importante a la hora de decidir qué tipo de sensor debe tener, pues algunos modelos son demasiado sensibles a los obstáculos y al esquivarlos pueden dejar rincones de la casa sin atender; en el caso de las alfombras, las arrugan y las desplazan, pero no las limpian a menos que se lo indiques. 
 
El tercer factor a tener en cuenta es el presupuesto. ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por un robot de limpieza que responda a tus necesidades? En el mercado puedes encontrar modelos que van desde los 80 hasta los 800 euros, con diferencias enormes entre unos y otros. Los modelos más económicos tienen menos prestaciones y se limitan a recorrer la casa aleatoriamente, mientras que los más avanzados cuentan con sensores ultrasónicos, cámaras gran angular o láser que les permiten descubrir obstáculos, mapear el espacio y trazar rutas diseñadas para mejorar el resultado de la limpieza. 
 
Tipos de robot
 
Actualmente existen cuatro tipos de robots de limpieza en el mercado: 
 
Aspirador: cumplen únicamente la función de aspirar, sin capacidad de remover el polvo ni barrer. 
 
Friegasuelos: son capaces de esparcir agua y desinfectante por el suelo, fregarlo y secarlo, almacenando en su interior el agua sucia. Aunque suene ideal, es una tecnología que aún está en desarrollo, por lo que los modelos en el mercado son escasos. 
 
Mopa: son menos eficaces, pues únicamente recogen el polvo que se queda pegado a la mopa, sin poder barrer ni aspirar.
 
Híbridos: son los más completos del mercado, al ser capaces de aspirar y pasar la mopa, seca y/o húmeda.