03/05/2018. Dormir las horas suficientes, prestar atención a las vitaminas que consumes y visitar al oftalmólogo periódicamente, son algunas de las recomendaciones necesarias para que tu salud ocular esté en óptimas condiciones

 

Los ojos son órganos tan complejos y necesarios para desarrollar nuestras actividades diarias, que resulta irónico que sea una de las partes de nuestro cuerpo a la que menos atención le prestamos. Lo cierto es que ver bien y tener una buena visión no es lo mismo, aunque creamos que sí. El sistema visual se desarrolla completamente entre los 6 y los 12 primeros años de vida, edad en la que nuestros ojos alcanzan su madurez  visual y en la que debemos agudizar las medidas de prevención de enfermedades oculares y reforzar hábitos saludables para evitar el desgaste prematuro de los ojos. 
 
Las revisiones periódicas son fundamentales para cuidar nuestra salud visual, así que si aún no te has hecho tu revisión de rutina de este año para comprobar que todo marcha bien, es hora de que revises el directorio médico de tu seguro de salud, elijas al especialista que más se ajuste a tus necesidades y no pierdas más el tiempo. La prevención es clave para gozar de una buena salud ocular, sobre todo porque muchas de las afecciones o enfermedades que afectan nuestra visión son degenerativas, y pueden ser corregidas con un diagnóstico temprano y los tratamientos correctivos adecuados. 
 

A continuación algunos consejos básicos para evitar enfermedades oculares: 

- Las gafas de sol son un accesorio esencial para cuidar nuestra vista en cualquier momento del año, y con el principio de verano, cobran más relevancia. Es importante que las tuyas tengan filtros solares que, como mínimo, ofrezcan un 80 % de protección, pues está comprobado que la exposición prolongada a los rayos ultravioleta causan daños en la córnea, el cristalino y la retina.
 
- Evita frotarte los ojos de manera brusca o violenta, especialmente si tienes las manos sucias. Esto es importante y pertinente porque es uno de los hábitos más dañinos que solemos tener, y puede causar desde hemorragias conjuntivales hasta deformidades en la córnea. 
 
- Si sufres de resequedad ocular, no te automediques. Muchas de las gotas que se comercializan en el mercado contienen esteroides y puedes ocasionar problemas de glaucoma y cataratas a largo plazo. Lo mejor es consultar con un especialista que evalúe tu caso y te recete un tratamiento acorde. 
 
- No compartas gotas oculares ni maquillaje para los ojos con otras personas, pues ambas cosas suelen entrar en contacto con los ojos, creando una vía libre para transmitir enfermedades. 
 
 

Recomendaciones generales

Estamos expuestos a diario a factores que sin saberlo, van deteriorando nuestra visión: el humo del cigarrillo y la contaminación de la ciudad en general, el televisor a una distancia demasiado corta de nuestros ojos, la exposición prolongada al brillo de las pantallas del ordenador y demás dispositivos móviles de uso diario; las piscinas públicas en las que nos metemos sin usar los lentes protectores necesarios… Todos estos elementos nos afectan progresiva y silenciosamente, y depende de nosotros contrarrestarlos a tiempo. 
 
Por último, recuerda que la primera visita al oftalmólogo debe hacerse a los 6 meses de vida, la segunda al año y a partir de allí, una por año hasta los 7 años para monitorear el desarrollo de los ojos y aplicar los tratamientos necesarios en caso de que se detecte alguna enfermedad óptica.


Al igual que con la nevera, desinfectar la lavadora no requiere de productos químicos agresivos, ni especialistas ni fórmulas mágicas. De hecho, la manera más efectiva de limpiarla es usando tres ingredientes que, con seguridad, tendrás en casa: un limón, una taza de agua oxigenada y tres litros de agua. Cuando tengas la mezcla lista, retira las gomas (fijándote cómo van puestas para no tener problemas a la hora de volver a colocarlas) y limpia a conciencia esta zona con un trapo. Al finalizar, pon un poco de la mezcla en un pulverizador y rocía el interior de lavadora. 


Cuando tu lavadora recupere su condición inodora, estará lista para que vuelvas a usarla sin problema de malos olores. Es importante habituarte a dejar la puerta abierta después de cada uso para que la humedad no genere nuevamente olores desagradables que puedan afectar de nuevo a tu ropa.