10/05/2018. El mantenimiento que le demos a nuestro colchón no solo determina la vida útil que tiene este, sino que incide directamente en nuestra salud, afectando nuestras rutinas de descanso y la calidad del mismo. A continuación te contamos cómo cuidarlo de la mejor manera

 

Sabes que tu seguro de hogar te respalda ante cualquier siniestro en el que resulten afectadas tus pertenencias, pero cuando se trata de un daño progresivo como el que podemos ocasionarle a nuestro colchón, se nos puede pasar por alto ponerle remedio. Aunque nos detengamos poco a pensar en ello, el colchón es uno de los elementos fundamentales para un buen descanso y, paradójicamente, al que menos atención solemos prestar. El sudor, el peso y el movimiento lo desgastan con el tiempo; los ácaros son uno de los problemas más frecuentes y la humedad también puede dañarlos si no se actúa a tiempo. Un buen colchón puede durar hasta 10 años, aunque su tiempo de vida depende de los cuidados diarios que se le den. 
 
Al menos esto es lo que dice Asocama, la Asociación Española de la Cama, que recomiendan cambiar el colchón cada 10 años, pues en ese tiempo los materiales y componentes del sistema de descanso del colchón van perdiendo calidad, lo que representa un peligro para nuestra espalda y nuestra salud en general. Como decíamos, el colchón es uno de los muebles a los que menos atención le prestamos pues creemos que nos va a durar toda la vida. Por eso te damos algunos consejos para alargarle la vida y mantener  tu salud en óptimas condiciones: 
 

Consejos para el mantenimiento de tu colchón

Airea tu colchón: muchas veces hacemos la cama inmediatamente después de habernos despertado y, aunque no lo parezca, esto es un error. Lo más aconsejable es sacudirlo junto con la ropa de cama para retirar rastros de polvo y esperar unos 15 o 20 minutos antes de dejar la cama intacta. Esto es especialmente recomendable en verano.
 
 
Darle la vuelta: este es el consejo de oro y el primero que te darán en la tienda donde lo compres. Un colchón pierde 10 % de su altura con el uso constante, pero darle la vuelta periódicamente evita malformaciones mayores; puedes hacerlo cada dos o tres meses, de arriba abajo y de pies a cabeza. 
 
 
Nunca le quites la funda: además de las transpiraciones, el colchón también está expuesto a manchas que pueden resultar difíciles o imposibles de quitar, y para evitar esto no hay mejor aliada que una funda protectora, pues funciona como una barrera gruesa entre el colchón y el exterior. Las más recomendables son las impermeables de algodón.
 
 
Limpia tu colchón: Limpiar tu colchón periódicamente con tu aspirador elimina por completo los restos de polvo y pelusas que se pueden acumular en la superficie. Esta limpieza debe ser un poco más profunda que la que se le hace por las mañana antes de hacer la cama; lo ideal es que pongas el colchón inclinado contra una pared, lo aspires y lo dejes reposar un par de horas.