Una moto que no se utiliza corre el mismo riesgo de echarse a perder que una moto que se usa demasiado. La batería, los frenos y los neumáticos son algunas de las partes más perjudicadas por la inactividad. Podemos tomar precauciones siguiendo las recomendaciones siguientes.

 

Hay muchas razones para dejar hibernando una moto: el mal tiempo, la compra de una nueva, un accidente que te impida moverte, un viaje de larga duración o tener un modelo específico para ciertas épocas del año (como las motos deportivas que se usan para rodar en circuitos).

 
Sea cual sea tu razón, no es lo suficientemente poderosa como para dejar que se desgaste mientras no la utilizas, ni siquiera si cuentas con el respaldo de tu seguro. Ten en cuenta que los daños que puede sufrir, si no tomas las medidas de precaución necesarias, pueden quedar fuera de lo que cubre tu póliza. Aunque una moto es un conjunto de piezas mecánicas que se desgastan con el uso, el peso y el estado de las vías por las que transite, dejarla aparcada por mucho tiempo propicia otro tipo de deterioro que también resulta dañino para el vehículo.

 

Cuidar el exterior
Debes tener especial precaución con los neumáticos y la batería, los dos componentes más delicados de una moto sin uso: la batería se descarga si pasa demasiado tiempo sin utilizarse y los neumáticos pierden el aire o atraen polillas que los pueden deteriorar por completo. Una solución para evitar ambas cosas es pedirle el favor a una persona de confianza (un familiar o amigo) para que la encienda esporádicamente y a ser posible, le dé un par de vueltas por la calle.

 
Otro de los daños que puede sufrir tu moto viene por la humedad y la exposición directa a los cambios de temperatura. La lluvia puede oxidar las partes metálicas causando incluso daños internos que pueden resultar difíciles o imposibles de reparar. Por otro lado, el sol puede desgastar y romper las partes plásticas como el carenado o el asiento, obligándote a cambiarlas cuando quieras volver a usarla o dejarla en buenas condiciones para venderla. Por último, el polvo o los insectos muertos que pueden quedar en los cristales pueden dañar la pintura de manera irreversible. Una buena medida de precaución para esto es limpiarla en profundidad antes de dejarla aparcada, buscar un lugar cubierto donde guardarla o, de no ser posible, comprar una funda para ponerle encima mientras no la usas. De esta manera quedará protegida de cualquier fenómeno meteorológico grave que pueda suceder.

 

Cuidar el interior
En cuanto a las piezas interiores de tu moto, los cuidados requieren un poco más de detalle. Si la moto va a estar demasiado tiempo aparcada, es recomendable desmontar las bujías, poner un poco de aceite en el cilindro y activar el motor con las bujías desmontadas. De esta manera protegemos ambas partes de la suciedad y el agua a la que están expuestas. 


Por último, también deberías engrasar los cables de mando y articulaciones visibles con aceite ligero, así como la cadena (que debes dejar limpia para evitar que se oxide).