La clave no reside en ninguna fórmula matemática complicada, sino en modificar tus costumbres financieras con sencillas estrategias

 

No hay una fórmula mágica para cuidarte financieramente y administrar tu dinero de manera inteligente, pero existen varias estrategias que puedes incorporar a tu rutina para cambiar tus hábitos, controlar tus gastos y maximizar tus ahorros. Un buen inicio es, justamente, crear un plan de ahorro que te permita saber las cantidades exactas que gastas y el dinero que puedes reservar mensualmente. Sin duda, es mucho más efectivo destinar 150€ mensuales para tu seguro de ahorro que ir destinando cantidades aleatorias. 

 

¿Cómo puedo cuidar mejor de mi dinero?

Una vez lo veas, puedes organizar mejor tus prioridades, gastar en función de ellas y dejar una parte de tus ingresos a tu reserva personal, de esta manera te forjas el ahorro como un hábito y ejercitas la conciencia financiera. Tener un seguro para aprovechar al máximo tus ingresos, con las ventajas fiscales que permita la legislación vigente, también es de mucha ayuda si lo que quieres es mejorar tu balance económico mensual. 

 

Otro aspecto a tener en cuenta si queremos mejorar nuestra salud financiera es evitar las deudas. Los economistas aconsejan no endeudarse más del 30% de tus ingresos netos y de ser posible, no superar el 20%. Tampoco es recomendable solventar una deuda adquiriendo otra; los intereses pueden jugarte una mala pasada y tu plan de ahorro se puede ver truncado con facilidad. 

 

Tercer consejo para cuidar tu dinero: saber invertirlo. Ya hablamos de los seguros de ahorro y las ventajas que ofrece tener uno, pero existen también otras opciones para multiplicar tu dinero e incrementar tu capital. Invertir en proyectos inmobiliarios, en la banca o en acciones de compañías públicas o privadas puede resultar beneficioso con la asesoría adecuada. 

 

En el cuarto consejo incluimos las Aplicaciones: prueba alguna que te permita llevar el registro de tus gastos diarios y planificar tus gastos básicos como comida, transporte o servicios domésticos. Automatizar tus gastos mensuales con la aplicación móvil de tu banco también es de mucha ayuda para no atrasarte ni pagar de más. 

 

El quinto y último consejo es aprender a decir que no. Las compras innecesarias son tan habituales dentro de nuestros hábitos financieros que terminan siendo muy perjudiciales para nuestro ahorro. Adquirir una conciencia financiera depende mucho de controlar nuestros impulsos consumistas y aprender a diferenciar los gastos realmente necesarios de aquellos que no lo son. Si te animas, verás que la diferencia es notable una vez que lo pones en práctica.