21/03/2018. La logística de dejar a nuestras mascotas mientras nosotros pasamos una temporada fuera siempre es complicada. Te damos algunos consejos para que corras los menores riesgos posibles

 

Nunca es fácil dejar a nuestras mascotas solas en casa por periodos de tiempo muy prolongados, pues podrían pasar miedo y ansiedad por la falta de interacción con humanos que pueden llevarlas a causar daños inconscientes a tu inmueble. Aunque cuentes con tu seguro de hogar, hay ciertos consejos para dejar solas a nuestras mascotas sin que sufran demasiado.

 
Si tienes planeado un viaje corto que no puedas cancelar o simplemente pasas todo el día trabajando y tu mascota se queda sola mucho tiempo en casa, debes asegurarte de que esté lo más cómoda posible, pues depende de tu atención y de tus cuidados para mantenerse saludable, tanto a nivel físico como emocional. Aunque no es recomendable dejarlas solas demasiado tiempo, hay circunstancias impostergables en las que te pueden servir las siguientes recomendaciones.
 

Recomendaciones para dejar a tu mascota sola

Evalúa la rutina y las necesidades de tu mascota: sea un perro, un gato o un conejo, todos los animales tienen necesidades diarias que necesitan ser suplidas cuando no haya un humano que lo ayude a hacerlo. Las que tienen problemas médicos, las que son demasiado mayores o aquellas que están acostumbradas a estar rodeadas de gente pueden pasarlo muy mal en tu ausencia. Sumado a esto, cada mascota tiene su personalidad definida y no a todas les sienta bien quedarse solas por periodos muy largos, por lo que debes evaluar si te sale a cuenta dejarla sola o buscar ayuda externa, ya sea de amigos o de un profesional que la cuide mientras no estás.
 
Planifica su alimentación: si finalmente decides dejarla sola, la manera más fácil de planificar sus comidas diarias es comprando un dispensador automático que puedas programar para que libere alimentos a las horas en las que tu mascota suele comer. No a todas les apetece que les dejen un plato lleno de comida para días y hay muchas que se lo comen inmediatamente, lo que puede llevarlas a aumentar de peso y a generarle problemas de salud. 
 
 
Entrena a tu mascota: esto suena muy difícil, pero un entrenamiento requiere de pequeñas instrucciones que tu mascota va captando. Antes de salir de casa, por ejemplo, intenta actuar de manera calmada y neutral, pues en el caso de los perros son muy sensibles ante la partida de su dueño y se inquietan con acciones tan sencillas como hacer sonar las llaves o ponernos el abrigo en su presencia. De igual manera, cuando regreses, intenta entrar en casa tranquilamente y esperar 10 o 15 minutos antes de saludar efusivamente a tu mascota. 
 
Si te ves en la necesidad de recurrir a un cuidador o a una residencia, ten en cuenta lo siguiente: 
 
Sé lo más claro posible con las instrucciones: un breve manual sobre las rutinas, manías y costumbres de tu mascota le ayudará a la persona que te vaya a ayudar a cuidarla, a hacerlo casi como si lo hicieras tú. Detalla las horas de comida, la cantidad que le das, el tiempo que necesita de paseo y hasta las veces que orina y defeca. También debes dejarle tu información de contacto y los números de emergencia para que pueda actuar a tiempo, en caso de que se produzca un accidente. 
 
Recurre a tu veterinario: si tu ausencia responde a un viaje, asegúrate de que tu mascota tenga todas sus vacunas en orden, sobre todo si es un viaje largo. Un veterinario también podrá recomendarte cuidadores de confianza o residencias donde puedas dejar a tu mascota sin correr ningún riesgo.