Si no tomamos las medidas necesarias, las polillas pueden causar estragos serios en muebles de madera y ropa, especialmente en aquellas prendas de lana o plumas a las que suelen hacerles agujeros que estropean la ropa. Afortunadamente, no es difícil eliminar la plaga si seguimos las siguientes indicaciones

 

El olor molesto en tu armario a ropa guardada es una señal clara de que tienes polillas, una plaga que, si bien no representa una amenaza real para la salud o seguridad personal, puede instalarse en varios lugares de la casa, dañar tejidos y causar otros problemas que luego puedes lamentar. Son famosas por ser las enemigas número uno de tu ropa, sobre todo de aquella que guardas por largas temporadas, pues la hembra prefiere las texturas suaves como los textiles para depositar sus larvas y son finalmente éstas las que se alimentan de tejidos para desarrollarse completamente.
 
 

Pero... ¿Cómo las elimino?

Hay que tener especial cuidado porque las superficies de madera también son de su agrado. Aunque no llegan a hacer tanto daño como las termitas y tengas tu seguro de hogar vigente para cualquier emergencia, erradicar la polilla tiene más que ver con una cuestión de higiene. Por ejemplo, durante los cambios de estación es fundamental lavar y guardar la ropa adecuadamente para evitar la aparición y proliferación de la polilla, e incluso es conveniente plancharla antes de meterla en la maleta o armario hasta el próximo año. El calor de la plancha mata cualquier larva que haya en la tela y elimina la posibilidad de que dañe y se reproduzcan en medio de tu ropa.

Una vez hayas lavado, planchado y guardado todo, puedes echar mano de un par de trucos para ahuyentar la plaga. Puedes meter clavos de olor secos dentro de los bolsillos de tus pantalones, abrigos o chaquetas, e incluso mezclarlo con menta o eucalipto. Otro truco es poner unas bolsitas de lavanda en tu armario: esta planta es un antipolillas natural y así como el vinagre puede erradicar el moho, una bolsita de tela con un poco de hierba seca no solo te liberará de esta plaga sino que aromatizará tu armario y tu ropa por varios meses. Si no tienes lavanda, puedes dejar secar cáscaras de limón y naranja, y llenar bolsitas de tela con ellas. El olor cítrico repele la polilla y, al igual que la lavanda, perfuma tu armario.
 
Una vez te hayas ocupado de la ropa, debes enfocarte en las alfombras y cortinas de la casa. El polvo que acumulan crea el ambiente perfecto para que las polillas se reproduzcan, pues prefieren dejar sus larvas en lugares polvorientos. Ante esto, la higiene es vital, por lo que aumentar la frecuencia con que aspiras las alfombras y lavas las cortinas evitará que proliferen. Si quieres reforzar esta medida, puedes lavar las cortinas con un poco de vinagre para obtener un efecto desinfectante extra.

Finalmente la naftalina es otra de las opciones para erradicar y mantener alejada a la polilla de tu casa. Al ser una alternativa puramente química es muy efectiva, pero desprende un olor particular que puede llegar a ser desagradable y su consumo puede ser tóxico, con lo cual representa un peligro para los niños.