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04/10/2018. Comprar una casa es uno de los proyectos de vida más importantes y también uno de los más costosos. Más allá del precio final, hay que sumar el coste del seguro de hogar, los muebles que estarán dentro y las reformas que queramos hacer, que es justamente el tema que nos interesa. Te hablamos de los errores que puedes cometer si estás pensando en modificaciones para tu nuevo espacio.

 

Las reformas son subestimadas por muchos propietarios que no tienen en cuenta la cantidad de tiempo y paciencia que requiere realizarlas de forma exitosa, especialmente si se hace por primera vez. El proceso conlleva tantos detalles que los errores de novatos están a la orden del día y pueden acabar pasándote factura. Si estás a punto de embarcarte en una aventura similar, te hablamos de los errores más comunes que suelen ocurrir durante las reformas para que los tengas en cuenta y salgas airoso de todo el proceso.
 

Estos son los errores típicos que se comenten en una reforma:

1. No establecer un presupuesto 
 
Es normal que la ilusión sea enorme y al ver nuestro nuevo piso nos lo imaginemos con baños de un estilo determinado, cocina integrada o griferías de lujo, y nos dejemos llevar por la imagen que tenemos de la casa de nuestros sueños. Sin embargo, empezar la reforma sin establecer un presupuesto de antemano es un error de base que puede terminar saliendo muy caro. Lo ideal es definir los gastos y ordenarlos dependiendo de la urgencia: empieza con presupuestos de mano de obra, diseño y materiales, y de acuerdo a las estimaciones que te den las empresas que contactes puedes calcular el total aproximado que te costará completar las remodelaciones y compararlo con el capital que tienes.
 
 
2. Escatimar en cocina y baños
 
Los baños y las cocinas son determinantes en el valor final de una casa o piso, sobre todo cuando se trata de ponerla en alquiler o en venta, así que las reformas en estas dos áreas también son una oportunidad de maximizar el valor del inmueble. Te recomendamos que dediques una buena parte de tu presupuesto a remodelar estas dos estancias, buscando materiales de buena calidad y diseños que perduren en el tiempo. La atención a los detalles en los baños y cocinas marca la diferencia: reemplaza todos aquellos elementos que estén en mal estado por piezas nuevas que le den otra cara; añade muebles que ayuden a organizar productos y elementos varios, y busca revestimientos que soporten bien el paso del tiempo.
 
 
3. Ser víctimas de las tendencias
 
Por el bien de la inversión, pon freno a tu lado creativo y a lo que ves en las vitrinas. Puede que en este momento estén de moda los armarios amarillos o los muebles estampados, pero estas tendencias no suelen perdurar en el tiempo y en poco años resultarán anticuadas. Para que tu casa mantenga su valor mientras proyectas en ella un poco de tu personalidad, apuesta por materiales y colores atemporales como el mármol, el parquet o el color blanco para las paredes.
 
 
4. Escatimar en mano de obra
 
Subestimar la importancia de personal obrero profesional para llevar a cabo las reformas puede salirnos demasiado caro. Quizá te motive la satisfacción de lograr hacerlo con tus propias manos o de ahorrarte algo de dinero, pero los profesionales con experiencia cuentan con las herramientas necesarias para hacer el trabajo minimizando errores, lo que nos ahorrará tiempo y muchos dolores de cabeza.
 
 
5. No conocer la legislación
 
Cada reforma tiene unos permisos establecidos que hay que solicitar para evitar caer en infracciones o terminar haciendo una visita a los tribunales. Infórmate antes de empezar las obras hablando con la comunidad de propietarios para evitar tantas molestias como sea posible y, en caso de que tu reforma incluya alterar elementos de fachadas públicas, asesórate bien sobre los permisos que debes pedir para no violar los estatutos de propiedad y evitar multas.