información grupo sanguíneo

 

22/07/2019. Es normal que, al hablar de grupos sanguíneos, no tengamos claro a cuál pertenecemos ni la importancia que tiene saberlo. El tipo de sangre que corre por nuestras venas contiene información genética heredada de nuestros antecesores y es compatible o no con otros grupos sanguíneos, por eso hoy hablamos un poco de cómo ha sido el proceso de estudio de la sangre a lo largo de la historia y profundizamos en todo lo relacionado con los grupos sanguíneos.

 

Para empezar a hablar de la sangre tenemos que decir que está compuesta de una parte líquida y una parte sólida: la primera es la que conocemos como plasma, y está compuesta por sales, proteínas y agua; la segunda parte, la sólida, es la que contiene los glóbulos rojos y blancos, y las plaquetas. A través de los glóbulos rojos, la sangre envía oxígeno desde los pulmones a los tejidos de nuestro cuerpo y devuelve dióxido de carbono de los tejidos a los pulmones. 
 
Durante siglos la sangre fue un misterio para médicos y científicos, que no entendían muy bien su función ni su composición, aunque empezaron a practicar transfusiones sanguíneas como tratamiento para varias enfermedades, mucho antes de saber con exactitud cómo había que hacerlo, por lo que acabó siendo una práctica tan letal que terminó siendo prohibida.
 
No fue sino hasta 1900 cuando Karl Landsteiner, un médico y científico alemán, empezó a mezclar diferentes tipos de sangre y notó que algunas mezclas eran compatibles y otras no. Su primer descubrimiento fue que habían dos proteínas marcadoras (antígenos) a los que denominó A y B. Por otro lado, también se dio cuenta de que el plasma contiene dos tipos de anticuerpos que reaccionan cuando entran en contacto con las proteínas de los glóbulos rojos: los llamó Anti-A y Anti-B. 
 

A partir de estas observaciones, estableció 4 grupos sanguíneos: 

Grupo A: los glóbulos rojos tienen antígenos A y anticuerpo Anti-B 
Grupo B: los glóbulos rojos tienen antígenos B y anticuerpos Anti-A
Grupo AB: los glóbulos rojos tienen antígenos A y B, pero ningún anticuerpo en el plasma 
Grupo 0: los glóbulos rojos no tienen antígenos, pero tiene anticuerpos Anti-A y Anti-B 

 

Pese a haber descubierto estos cuatro grupos sanguíneos, las transfusiones de sangre seguían presentando reacciones adversas, por lo que continuó sus investigaciones en años posteriores hasta que, en 1940, mientras realizaba experimentos con macacos Rheus, descubrió el factor Rhesus (Rh), una proteína integral que se encuentra en la membrana de los glóbulos rojos. Este factor se encuentra en el 85% de la población, que es denominada Rh positivas, y el 15% restante carece de él, por lo que se dice que son Rh negativo. 
 
¿Qué significa esto? Que el factor Rh aporta el valor positivo o negativo a cada grupo, por lo que existen personas con sangre tipo A+ y A-; B+ y B-; AB+ y AB-; 0+ y 0-. 
 
 

¿Por qué es importante conocer tu grupo sanguíneo? 

Por varias razones, todas de ellas médicas. En el momento de donar sangre o recibir una transfusión, es importante saber nuestro tipo de sangre para evitar incompatibilidades que puedan perjudicar nuestra salud. También cobra importancia en situaciones de emergencia donde no es posible esperar a analizar la sangre para conocer su tipo y recibir una transfusión inmediata. De hecho, los médicos recomiendan siempre llevar un carné con el grupo sanguíneo al que se pertenece para facilitar las labores de ayuda médica. 
 
Si quieres realizarte una analítica para saber más sobre tu sangre y sus compatibilidades, recuerda que puedes buscar tu centro de salud en nuestro cuadro médico del seguro médico de Allianz.