Todo lo que hacemos en nuestro día a día, desde ducharnos por la mañana hasta regresar a casa por la noche, tiene un impacto en el medio ambiente y, por ende, en el planeta donde vivimos. Las alarmas ecológicas son inminentes y es hora de que nosotros también aportemos nuestro granito de arena a la causa convirtiendo nuestro hogar en un lugar más sostenible

 

El 5 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha elegida para impulsar la sensibilización sobre la salud del medio ambiente, que se centra en el desarrollo sostenible que podemos alcanzar si nos informamos y organizamos correctamente con aspectos domésticos como el reciclaje, el consumo de agua y energía eléctrica, llegando hasta los alimentos que consumimos y sus residuos. La revisión de las tuberías y el cableado eléctrico con los servicios técnicos que brinda tu seguro de hogar te permitirán detectar si existe algún tipo de fuga que se traduzca en el desperdicio de recursos. 

 

Súmate al cuidado del medio ambiente implementando estas sencillas acciones

Compra local: los productos de cercanías suelen tener menos envoltorio que los productos importados que suelen ofrecer los supermercados, pues la distancia que recorren es más corta y no lo necesitan. Además de comprar productos locales, es bueno que tengas en cuenta que sean orgánicos porque son más saludables y están producidos con estándares de producción respetuosos con el medio ambiente, incluidos los animales. 

Súmate al Zero Waste: este movimiento consiste en minimizar tanto como se pueda los residuos que se suelen considerar como basura. Mucho de lo que desechamos puede ser reutilizado de formas que no nos imaginamos, como los desechos de café, las cáscaras de huevo y las cáscaras de verduras y frutas, que pueden servir como abono para las plantas del jardín. Asimismo puedes empezar a compactar más la basura de manera que quepa más en una bolsa y disminuya el consumo de bolsas de plástico en tu casa. 

Usar y tirar nunca más: estamos tan enfrascados en nuestras rutinas que no nos damos cuenta del gasto que podemos llegar a generar en productos que consideramos esenciales, como las servilletas de papel. Está demostrado que se gasta menos recursos utilizando servilletas de tela que usando y tirando centenares de servilletas al mes. También puedes comprar portabocadillos de tela, de manera que el uso de papel de plata y el plástico envolvente sea menor. 

Recicla o reutiliza: el reciclaje es uno de los pilares de un hogar sostenible, sin discusión. No obstante, además del reciclaje es importante procurar dar segundas oportunidades a algunos productos de casa que están en desuso y que no pueden ser depositados en un recipiente de basura específico, como la ropa. El reciclaje de ropa aún no es una práctica extendida ni pública, y el material es contaminante si no se le da el tratamiento adecuado. Puedes contribuir donando la ropa que no usas en lugar de tirarla, busca amigos cercanos a quienes pueda interesar o véndela de segunda mano en mercadillos o por internet. La reutilización tiene un alto impacto medioambiental, aunque no seamos plenamente conscientes de ello. 

Reduce tu consumo eléctrico: en invierno y verano es complicado no depender del aire acondicionado o la calefacción, pero puedes llevar a cabo otras fórmulas de ahorro como desconectar los electrodomésticos cuando no los estés usando, asegurarte de apagar las bombillas al salir de casa y otros consejos similares que encontrarás en este artículo.