niños y dentista

 

24/07/2019. Si para los adultos, conscientes de la necesidad de ir al dentista, esta experiencia resulta muy incómoda, ¿te imaginas lo que debe sentir un niño en su primera cita con un odontólogo? En el artículo de hoy exploramos algunos de los consejos de madres y especialistas para hacer de esta primera consulta algo agradable y lo menos traumático posible.

 

El brote de los primeros dientes marca el inicio del desarrollo alimenticio y de la salud bucal de los niños. Sabemos que el dentista no es el especialista favorito de nadie, por lo incómodas que pueden resultar las sesiones de revisión, pero tampoco se discute la importancia del odontólogo en la detección temprana de enfermedades y patologías bucales. Es muy importante que la primera experiencia de tu hijo con el odontopediatra sea positiva, tanto para la salud de sus encías y dientes, como para mantener una salud bucodental adecuada. 
 
 

¿Qué hacer para que esta primera experiencia sea positiva? 

Encuentra el especialista adecuado (y no lo dejes ir): hay especialistas de todo tipo y el que le funciona perfectamente al hijo de tu amigo, puede no tener la misma química con el tuyo. Si revisas el directorio de especialistas que ofrece tu seguro de salud, encontrarás un sinfín de opciones, y muchas veces el proceso de elección se da por factores más prácticos como los horarios o el lugar de atención. Encontrar al odontopediatra indicado y establecer una buena relación con él será importante para la buena salud bucal de tu hijo y para hacer de las visitas al dentista algo tan agradable y cómodo como pueda ser.
 
Explícale y motívalo mediante juegos: los niños son como esponjas que absorben fácilmente toda la información alrededor y cuando se trata del dentista, es posible que entiendan lo que significa visitarlo, pero no la importancia que esto tiene. Mediante juegos, dinámicas o canciones puedes empezar a explicarle en casa la importancia de la salud bucal, de los hábitos de limpieza y del papel del odontólogo en el buen desarrollo y funcionamiento de sus encías y dientes. 
 
Lleva juguetes u objetos que le den confianza: las consultas odontopediátricas suelen tener elementos para distraer o animar a los niños mientras se someten a las revisiones o tratamientos necesarios. Un buen consejo es llevar contigo un juguete u objeto de cualquier naturaleza que sea de su agrado y haga más llevadera la experiencia. 
 
Practica con el ejemplo: siguiendo la idea anterior, el único método infalible de enseñanza es el ejemplo. No es lo mismo decirle que es importante que se lave  los dientes que verte hacerlo y habituarse mediante la imitación, por lo que el papel de los padres es fundamental para la incentivar las buenas costumbres de higiene bucal en los niños.