consejos de Marie Kondo

 

01/02/2019. Marie Kondo asaltó las librerías en 2011, cuando salió al mercado su libro ‘La magia del orden’, en el que explica su método para mantener el orden y cómo éste, puede ayudarnos a llevar una vida plena y feliz. Tal es su éxito, que Netflix ha apostado por ella y este año ha lanzado una serie en la que la japonesa enseña sus técnicas de orden y toda la filosofía que ha desarrollado en base a ello.

 

Tidying Up with Marie Kondo se ha convertido en un verdadero éxito en el mes que lleva disponible en Netflix. ¡A ordenar con Marie Kondo!, como se llama en español, nos muestra a esta consultora-organizadora japonesa ayudando a familias enteras a mejorar su calidad de vida siguiendo su filosofía del orden, expuesta en ‘La magia del orden’, el libro con el que se ganó atención en 2011. “Cuando ordenas tu casa, también ordenas tus asuntos del pasado”, afirma en el libro, cuya traducción al español salió al mercado tres años después. 
 
Lo que afirma Marie Kondo es simple: el orden trae alegría y puede cambiarte la vida. Desde el lanzamiento de la serie en Netflix el pasado 1 de enero, el método KonMari se ha vuelto viral, y la lucha de la gurú japonesa contra el desorden y los espacios abarrotados parece tener más fuerza que nunca. Existen una gran variedad de estudios científicos que afirman que tener la casa ordenada es beneficioso para tu salud, disminuye los niveles de estrés y aumenta los de concentración. Más que una moda, el método de Marie Kondo es un aliento en medio de nuestro constante esfuerzo por mejorar nuestra calidad de vida.
 
 

Lecciones básicas sobre el KonMari

En lugar de dividir la casa por habitaciones e ir ordenándolas una por una,  Kondo nos recomienda dividir el proceso en cinco categorías: ropa, libros, papeles o documentos, komono (que incluye cocina, baño, garaje y misceláneos) y objetos especiales o con valor emocional. Ten en cuenta las siguientes cinco lecciones que te facilitarán tener tu hogar o cualquier otro espacio en orden: 
 
Quédate solo con lo que te haga feliz: lección de oro de su filosofía y la primera que nos ayudará a empezar este proceso del orden. A la hora de clasificar tus cosas, es normal que tengas problemas para discernir entre lo que es verdaderamente valioso y lo que no. Por eso, Marie nos propone preguntarnos si cada uno de esos objetos nos hace felices y elegir en base a las respuestas.
 
 
Descarta y vencerás: aunque cueste hacerlo al principio, descartar es la clave para reducir la cantidad de cosas que tienes e incluso para abrir lugar a las nuevas. En el caso de la ropa, lo más recomendable es reunir toda tu ropa (y nos referimos a toda: entre abrigos, zapatos, lencería, ropa de deporte…) para tomar consciencia de la cantidad de prendas que tenemos. A partir de ahí, podemos empezar a elegir lo que nos quedamos y lo que sacamos para regalar o donar.
 
 
Aprende a aprovechar mejor el espacio: Según Marie, todo lo que se aguanta de pie se puede doblar en vertical, por eso cuando se trata de ropa uno de sus trucos más populares es doblarla de esta manera. Esto no solo nos permite ganar espacio sino que nos ahorrará tiempo a la hora de elegir prendas para vestirnos.
 
 
Dale a cada cosa su lugar: el desorden se crea cuando tienes demasiadas unidades de una misma cosa y no tienes un lugar específico para agruparlo todo en orden (como ocurre con las gafas de sol, los bolígrafos o las pinzas para colgar ropa). Para poner solución a este problema, Marie nos recomienda  usar cajas de diferentes tamaños que puedes conseguir en el bazar de tu barrio. Las cajas son perfectas para dividir, clasificar y vencer, y juegan un papel importante cuando se trata de mantener armarios en orden. 
 
 
Sé agradecido: poner orden en nuestro hogar implica reconocer todo lo que tenemos y el proceso no siempre es sencillo, pues también nos lleva a reconocer la sentimentalidad detrás de cada objeto. El consejo de Marie es justamente este: agradecer por todo  lo que tenemos, incluso por aquellas cosas que van a parar a la pila del ‘no’, pues nos ayuda a no dar nunca nuestro bienestar y prosperidad por sentado