Nuestro cerebro tiene la asombrosa capacidad de almacenar información a lo largo de nuestra vida, pero como cualquier otro músculo del cuerpo, necesita ejercitarse constantemente para reforzar sus capacidades y disminuir el riesgo de enfermedades degenerativas. Aunque tu seguro de salud te respalde en todo momento, pequeñas acciones como la lectura, completar sudokus o crucigramas pueden jugar un papel importante en su prevención.

 

Una de las funciones de nuestro cerebro es almacenar y recuperar información de todo tipo: corto, medio y largo plazo. Permitiendo recordar algún suceso específico de tu infancia de la misma manera que recuerdas lo que cenaste anoche con un mayor o menor grado de detalle. Pero, además de la función de la memoria, nuestro cerebro es el encargado de coordinar todas las funciones de nuestro cuerpo como si se tratara de un ordenador con motor que nos hace funcionar. 
 
El cerebro humano sigue siendo un misterio que, a pesar de décadas de investigaciones científicas, todavía actúa y responde de manera desconcertante. La memoria es una de esas funciones cerebrales de las que aún nos queda demasiado por descubrir, por lo que su cuidado requiere especial atención y esmero; además de los chequeos constantes, siempre podemos poner de nuestra parte y ejercitarla con algunos de estos ejercicios.
 

Ejercicios para mejorar la memoria

  • Leer: la lectura es uno de los hábitos más saludables que un ser humano puede desarrollar, sobre todo a nivel intelectual. No solo amplía los límites de tu mente, sino que nos ayuda a ejercitar ciertas áreas de nuestro cerebro que de lo contrario se mantendrían inactivas, como es el caso de la memoria. Entre media y una hora de lectura al día marca la diferencia. 
 
 
  • Escuchar música clásica: hay muchos estudios que afirman que escuchar música, en especial música clásica, fomenta la concentración y estimula las hormonas cerebrales que ayudan al correcto funcionamiento visual y auditivo. La música con letra también es estimulante, sobre todo si se hace el ejercicio empírico de memorizar las letras y luego cantarlas. 
 
 
  • Sopas de letras, jeroglíficos y sudokus: aunque se usen generalmente para pasar el tiempo y llenar las horas muertas, los pasatiempos son fundamentales para fortalecer la memoria. Los crucigramas y las sopas de letras nos ayudan a pulir el manejo del lenguaje; los jeroglíficos estimulan nuestro pensamiento lógico y los sudokus, cómo no, estimulan nuestras habilidades matemáticas. Otra ventaja a nivel práctico es que son económicos, de fácil transporte y puedes usarlos en cualquier momento libre que tengas. 
 
 
  • Estudiar: los efectos positivos de la lectura para nuestra memoria se duplican cuando empleamos ese tiempo y ese material en sesiones de estudio. Está comprobado que estudiar estimula conexiones neuronales que mejoran nuestra mente. 
 
 
  • Omega 3: los ácidos grasos Omega 3 son mundialmente famosos por estimular y beneficiar nuestra salud cerebral. Para consumirlos de manera saludable, incluye en tu dieta alimentos ricos en ellos como las nueces, chía, salmón, aceite de bacalao, caballa o linaza, entre otros.