Por su naturaleza, las motos son uno de los medios de transporte más vulnerables para el conductor y es comprensible que haya personas que no se atreven a conducirlas por haber sufrido experiencias traumáticas en el pasado, o por miedo a ocasionar o sufrir accidentes. Sin embargo, las motos son cómodas y rápidas si se conducen con cuidado, y vale la pena trabajar ese miedo para disfrutar de sus ventajas.

 

La velocidad, la inclinación y la exposición son tres de los factores que pueden causar miedo a conducir cualquier tipo de moto. La primera vez puede ser traumática para algunos, pero aprender a dominar la moto es cuestión de práctica y familiaridad con la calle. Para otros, la experiencia no es tan fácil y viven el miedo como un enemigo que puede afectar su vida a nivel social. 

Este miedo a conducir cualquier vehículo se conoce como amaxofobia, una fobia o miedo irracional que se origina por haber sufrido alguna experiencia traumática o haberlo vivido de manera cercana con un familiar o ser querido.  Esta condición se desarrolla en diferentes niveles que, en los peores casos, pueden causar ansiedad y agitación en los momentos previos a conducir un vehículo.  

Si esto te suena familiar, debes saber que para vencer ese miedo puedes recurrir a un psicólogo experto en fobias. Sin embargo, como expertos en seguros de motos que somos no queremos perder la oportunidad de esbozar algunos consejos para que des el primer paso y empieces a trabajar tu propio miedo por ti mismo. 

 

Cómo vencer el miedo a la moto

Lo primero que debes saber es que vencer el miedo a conducir una moto es un proceso que requiere de tiempo, paciencia y esfuerzo, pues es un trabajo de reconfiguración mental que debe ir dándose poco a poco. Para este tipo de fobias se emplean, incluso, técnicas como la hipnosis, por lo que no debes sentir miedo a explorar todas las opciones disponibles. El objetivo es encontrar el origen de este miedo para poder cambiarlo, sanarlo y superarlo, así que puedes empezar por preguntarte a ti mismo: ¿De dónde viene este miedo? ¿Por qué lo siento? 

 

La segunda parte consiste en ir cogiendo la moto de forma progresiva para dar pequeños paseos y poner a prueba tu avance. Naturalmente esto debe darse poco a poco, y siempre en compañía de alguien que te pueda ayudar en caso de recaer en un ataque de ansiedad o pánico. Si no te atreves a hacerlo por tu cuenta, existen cursos de iniciación en los que puedes contar con profesionales que te expliquen cómo circular en moto y practicar en circuitos cerrados para ir perdiendo el miedo físico.

 

Cómo volver a conducir una moto después de un accidente

Si tu miedo es consecuencia de un accidente traumático, quizá el proceso sea un poco más complejo, pero es igualmente posible vencerlo y seguir conduciendo tu moto sin que ello implique que vayas a sufrir otro accidente. Algunos motoristas aconsejan coger la moto justo después de que haya ocurrido el siniestro para evitar que el miedo te invada y te gane la partida. 

 

Otra buena forma de ir cogiendo la moto gradualmente es plantearte metas e irlas cumpliendo. Por ejemplo, hacer cierto trayecto y a medida que vayas perdiendo el miedo, añadir un par de kilómetros más hasta que puedas volver a la normalidad.