23/03/2018. ¿Te vas de viaje de negocios y no tienes claro qué debes llevar en la maleta? Te contamos algunos secretos para que puedas planificar mejor tu equipaje para una ocasión de este tipo

 

Cuando afrontamos un viaje de negocios, lo primero, es asegurarnos de estar en plena forma aprovechando nuestro seguro de salud. Lo podemos comprobar, haciéndonos una revisión médico completa para revisar que todo esté correcto. Lo segundo que debes hacer, es preparar un equipaje lo más ligero posible. ¿Cómo lo hacemos? ¿Por dónde empezamos? 


Reuniones, conferencias, ponencias, charlas, comidas… Todos estos eventos forman parte de un viaje de negocios normal, para los cuales deberás mostrar una imagen profesional, sobria y cómoda, que vaya acorde al clima y a las condiciones del lugar. Con ligeras variaciones, este tipo de viajes suelen tener una duración media de unos cuatro días, durante los cuales también puede haber actividades turísticas que debes tener en cuenta a la hora de preparar el equipaje. ¿Qué tipo de ropa llevar? ¿Qué maleta usar? ¿Cuánta ropa, accesorios y zapatos deberías incluir? 

 

Sigue estos consejos cuando tengas que preparar tu maleta

Ten en cuenta el destino
La base de un equipaje ligero, cómodo y efectivo es una buena investigación previa del lugar al que vas y el evento en el que participarás, una vez estés allí. No es lo mismo ir a una feria de 3.000 personas en un centro de convenciones que ir a hablar cara a cara con un cliente importante para tratar de cerrar un negocio, teniendo en cuenta también que no es lo mismo hacerlo en invierno que en verano. Revisa las condiciones meteorológicas que te acompañarán durante todo el viaje para decidir qué tipo de prendas llevarás para afrontar el clima y la naturaleza del evento. 

 

Lista de actividades 
Una vez hayas revisado los pronósticos meteorológicos, puedes hacer una lista de actividades que ya estén pautadas (reuniones, ponencias, presentaciones, cenas, cócteles) e ir escogiendo los posibles atuendos para cada una de ellas, de manera que puedas hacerte una idea de las prendas básicas que no pueden faltar para cubrir cada una de las actividades. 


Tipo de maleta
Si tu visita dura cuatro días o menos, tienes dos opciones: optar por un maletín cómodo, un poco más grande que los que suelen usarse para el gimnasio, que puedas llevar en la cabina del avión de manera que ahorres en el tiempo que inviertes en facturar el equipaje y esperar por él cuando llegues. La segunda opción es una maleta tipo trolley que puedas deslizar por el aeropuerto sin mayor problema. Elige un modelo de caparazón dura, muy recomendable si llevas dentro ropa que pueda arrugarse con facilidad. 


Prendas básicas y colores universales 
El blanco y el negro son los colores estrella cuando se trata de lograr la mayor cantidad de combinaciones con la menor cantidad de prendas. En el caso de los hombres, una camisa por día será suficiente para afrontar las reuniones y eventos diurnos, y un par más para las tres o cuatro noches que estarás será suficiente. Dos chaquetas de colores distintos (una negra y una azul, por ejemplo) serán suficientes para completar los atuendos ejecutivos que necesites. 


En el caso de las chicas, hay varias opciones: los vestidos unicolores negros o blancos también son muy combinables y esas prendas ocupan poco espacio. Con los accesorios adecuados, puedes usarlos tanto para una reunión importante como para eventos nocturnos. Si el lugar al que vas es frío o viajas en invierno, lleva un buen abrigo largo y preferiblemente negro que puedas usar durante todo el viaje y que se ajuste bien a tus prendas unicolores. 

 

Aprovecha el espacio
El paso final para llevar un equipaje cómodo a tu viaje de negocios es saber hacer la maleta. Empieza por meter tus zapatos en una bolsa de tela para que no ensucien con la suela el resto de la ropa; dentro puedes meter accesorios como gemelos, joyas, relojes y hasta un par de calcetines. 


Luego de los zapatos, ubica el neceser con tus productos de aseo a un lado y, si no está plastificado, ponlo en una bolsa plástica para evitar derrames de líquidos durante el viaje. Finalmente coloca las prendas que corren más riesgo de arrugarse (como las camisetas o los pañuelos). En el caso de los pantalones, se suele recomendar enrollarlos para ganar más espacio, pero si son de tela es mejor que los guardes lo más estirados posible para que lleguen intactos. 


Además de estas recomendaciones generales, sabemos que cada viaje tiene sus necesidades particulares. Lo importante es ser consciente de no llevar accesorios que sabes que no vas a usar o que pueden resultar poco prácticos (como prendas estampadas o abrigos extra) y que pueden recargar tu equipaje innecesariamente.