quitar hielo parabrisas

 

04/12/2019. El frente frío polar hace sus estragos estas navidades en todo el continente. Con la llegada del invierno y la caída de las primeras nevadas, se hace necesario coger la pala y la escobilla para rescatar nuestro coche de los kilos de arena blanca que alcanzan a caerle mientras lo tenemos estacionado. ¿Cómo hacerlo sin dañar el vidrio y protegiendo la pintura de los alrededores? Te lo contamos todo a continuación. ¡Vamos allá!

 

Cuando se trata de nieve y coches, el mejor remedio para todos los males es una buena rutina de prevención. Para nadie es un buen plan pasar varios minutos en la intemperie rascando el hielo del vidrio del coche, sobre todo cuando vamos con prisas o cuando el frío aprieta y te congela las manos. Lo cierto es que quitar nieve del parabrisas es una tarea engorrosa, pero necesaria para evitar accidentes en la carretera. 

Entonces, ¿qué podemos hacer para evitar amanecer con el vidrio frontal congelado? Igual que protegemos nuestro coche con un seguro o con un parasol cuando hace mucho sol, podemos ponerle una manta gruesa vieja o una lona encima (que puedes sujetar con las dos puertas delanteras) para que sea esta la que recoja toda la nieve que caiga durante la noche. Si no tienes una manta gruesa, puedes optar por cartón o papel periódico, aunque ambos materiales serán un poco más difíciles de sujetar con las puertas y tendrás que echar mano de celo.
 

¿Qué hago si el vidrio ya está cubierto de hielo?

Enciende el coche, activa la calefacción y dirige las rejillas del aire hacia el parabrisas para que el calor haga su trabajo con la nieve acumulada. Adicionalmente puedes usar alcohol isopropílico, que al tener un grado de congelación  más bajo que el agua, es una buena herramienta para combatir capas finas de hielo. 

Otra opción es la de limpiar con una rasqueta y un poco de anticongelante, dos herramientas que ocupan muy poco espacio en el coche y que te salvarán si el hielo te ataca fuera de casa o en un momento en que no tienes demasiado tiempo para esperar que la calefacción actúe. Ten en cuenta que la rasqueta que compres debe ser de plástico para evitar rayar el vidrio.
 

Lo que nunca debes hacer

Si has olvidado poner la manta o sujetar el cartón para proteger el parabrisas y te has despertado con un vidrio congelado que te impide conducir, nunca le eches encima agua caliente, aunque pueda parecer lo más lógico y rápido para remover la nieve acumulada. El cambio drástico de temperatura puede romper el vidrio y terminar siendo peor el remedio que la enfermedad.
 
Por otro lado, está la sal, que es el producto estrella cuando se trata de combatir la nieve. Sin embargo, en el caso que nos atañe, no es una buena opción porque es buena evitando que se forme nieve pero no es buena descongelándola una vez que ha caído. De hecho, puede llegar a rayar el vidrio y es altamente corrosiva con la pintura del coche, así que tampoco parece ser una buena opción.