Aunque la oferta de coches eléctricos sigue siendo reducida frente al mercado del Diesel, cada vez adquirimos más conciencia ecológica sobre el impacto que tiene en el medio ambiente. Si estás pensando en comprarte tu primer coche o cambiar el modelo que tienes, quizá quieras leer este artículo antes de tomar una decisión.

 

Los coches eléctricos ganan cada vez más peso en la industria automotriz por sus claras ventajas sobre el coche Diesel, sobre todo en cuanto al respeto al medio ambiente. A pesar de esto, las dudas entre los usuarios persisten, preguntándose si un coche eléctrico puede ser tan potente, o si hay suficientes estaciones de recarga como para poder conducir sin la preocupación de quedarse sin energía. 
 
Si estás pensando en comprar un coche o cambiar el modelo que tienes por uno más actual, puedes contar con el respaldo de nuestro seguro de coches y reconsiderar un modelo eléctrico tras comprobar el impacto positivo que puede tener.
 

Aspectos positivos de un coche eléctrico

- Contamina mucho menos que el Diesel: el modelo eléctrico funciona con baterías, un motor y un regulador eléctrico o bloque electrónico de potencia, que es el que filtra la energía que entra y sale del motor. Esta característica comprometía en un principio la duración de la batería, pero en los últimos años los fabricantes han logrado minimizar este problema. Al funcionar con un motor eléctrico, no quema combustible y no genera emisiones de CO2.
 
- Es silencioso: su contribución a la contaminación sonora es mucho más reducida que los coches tradicionales, limitándose únicamente al sonido que puedan hacer los neumáticos al rozar el pavimento. Los usuarios de coches eléctricos afirman que apenas hay que levantar la voz en su interior, pues el motor no genera ningún tipo de sonido al estar en funcionamiento. 
 
- El mantenimiento es más económico: lo más recomendable es que le hagas una revisión general anual para hacerle los ajustes que hagan falta, pero más allá de eso no requiere ningún otro tipo de servicio. Al ser eléctrico, el motor no necesita refrigerantes ni marchas complejas de reparación; también te ahorras la preocupación del aceite y el cambio que hay que hacer cada cierto tiempo para que no se recaliente. 
 
- Menos consumo, más ahorro: está comprobado que los coches eléctricos tienen un 90% de eficiencia en comparación del con el 30% de los coches tradicionales. Estas cifras significan que un modelo eléctrico consumirá menos o consumirá ‘mejor’, pues necesitará menos energía para realizar el mismo esfuerzo. 
 
- Son más potentes de lo que crees: una de las principales dudas sobre estos modelos es justamente la de su potencia, pero con seguridad podemos decir que pueden ser igual de potentes que cualquier modelo Diesel. El Model S de Tesla es lo suficientemente rápido como para ganarle una carrera a una motocicleta de gran cilindrada como la Kawasaki Ninja Zx9r.  
 
- Bonus: Son más amplios. En los modelos tradicionales, el motor ocupa una gran parte del espacio de vehículo y tiene que ir necesariamente en alguno de los dos extremos para caber con comodidad. Esto no ocurre en los modelos eléctricos, cuyo motor es mucho más pequeño y puede incluso estar en cada eje; esto hace que en el interior del habitáculo se aproveche mucho mejor el espacio.