22/11/2018. Los seguros para empleados son una buena manera de cuidar a tu personal, pues representan un respaldo ante cualquier daño o perjuicio que pueda sufrir durante el ejercicio de su trabajo. Pero, ¿Cómo protegerlos cuando el daño es psicológico? ¿Qué hacer cuando un empleado o compañero sufre acoso laboral? Te lo contamos todo a continuación.

 

El acoso laboral es una conducta que implica agresión u hostigamiento reiterado entre dos o más partes dentro de un ambiente de trabajo. Cuando esta situación se da entre un empleador y un empleado, o entre un empleado de alto rango y otro de rango inferior, se denomina acoso vertical; cuando ocurre entre dos empleados se denomina mobbing. En cualquiera de los casos anteriores se trata de la proyección de violencia psicológica mediante acciones reiteradas de acorralamiento e intimidación, que generan daños psicológicos y en algunos casos graves, enfermedades asociadas al estrés y la depresión. 
 
 

Señales de que estás sufriendo de acoso laboral

  • Recibes insultos o críticas dañinas en público por parte de tus compañeros de trabajo o superiores. 
 
  • Tus faltas están siendo señaladas constantemente y sin razón alguna, sin agradecer o reconocer tus méritos y virtudes. 
 
  • Las órdenes que recibes son contradictorias, lo que genera que tu trabajo esté mal hecho y recibas quejas por ello. 
 
  • Eres constantemente desautorizado frente a personal que está a tu cargo o tiene un rango inferior. 
 
  • Tus horarios se ven modificados sin previo aviso y constantemente. 
 
  • Tienes sobrecarga de trabajo. 
 

Cómo actuar ante una situación de acoso

Si todo lo que has leído hasta ahora guarda similitudes con alguna situación que estés viviendo en primera persona, es importante que lo reconozcas como acoso laboral para poder pedir ayuda. Puedes acudir al personal médico correspondiente para intentar paliar las consecuencias psicológicas de esta situación, y buscar ayuda jurídica para proceder de manera legal. Si en tu empresa existe la figura del Comité de Seguridad y Salud, deberás acudir a ellos para que se abra una investigación de los hechos y se tomen las medidas correspondientes.
 
En un caso de acoso laboral existen dos vías de acción: la vía administrativa, que corresponde a la Inspección de Trabajo, y la vía judicial, en la que deben contemplarse los daños y perjuicios correspondientes. No obstante, como ya comentábamos al principio de este artículo, demostrar que una situación es acoso laboral requiere de todas las pruebas posibles y aceptadas como tal en derecho: correos electrónicos, documentos, testigos, fotografías, vídeos o registros de comunicación que demuestren la presión y hostigamiento ejercidos. Una vez se tengan todas las pruebas recopiladas, podrás interponer la denuncia correspondiente dejando constancia de ello. 
 
También es importante que cuentes con asesoría legal, preferiblemente con un abogado laboralista que te guíe en el proceso y te ayude a tomar las mejores decisiones para ganar el caso y visibilizar esta problemática evitando que se repita.