Los trastornos mentales son sumamente complicados y su tratamiento no depende solo del equipo médico: el apoyo que la persona afectada reciba de su círculo de amigos y familiares es vital para su estabilidad y progresiva recuperación, así como para mantener relaciones saludables que le permitan vivir una vida normal.

 

Además del tratamiento adecuado que debe seguir una persona que padece de trastorno de bipolaridad y del apoyo que pueda representar su seguro de salud durante su recuperación y estabilidad, la paciencia y la compasión que le demuestren sus amigos, familiares y personas de su círculo más próximo es vital para su estabilidad y su salud mental. Al ser un trastorno tan complejo y reactivo, es necesario que te informes sobre cómo puedes ayudar y apoyar de manera positiva, y cómo has de reaccionar ante ciertas situaciones. 
 

Consejos para tratar a una persona bipolar:

  • Entiende que muchos de sus comportamientos son consecuencia de la enfermedad: es importante que aprendas a diferenciar qué comportamientos vienen dados por el trastorno de bipolaridad y cuáles son simplemente características de su personalidad. Por ejemplo, una persona que habla demasiado de sí misma puede ser considerada arrogante, pero en alguien que padece de TAB (Trastorno Afectivo Bipolar) puede ser un signo de manía. Una buena manera de hacer esto es reforzando el vínculo afectivo que tienes con esa persona, conversando con ella hasta que se sienta cómoda contándote lo que padece, o simplemente conversando sobre sus sensaciones y experiencias desde que padece este trastorno. 
 
 
  • Acompáñalo durante su tratamiento: el tratamiento más efectivo para controlar un trastorno de este estilo es una combinación equilibrada de terapia y medicamentos, por lo que es crucial el acompañamiento y el apoyo que puedas brindarle. Si tu familiar te da su autorización, es muy útil ponerte en contacto con los especialistas que lo tratan, pues ellos te podrán dar información más acertada sobre su estado de salud, consejos sobre cómo sobrellevar la enfermedad y respuestas a tus preocupaciones generales. 
 
 
  • Aprende trucos para frenar sus ataques: esto puede llegar a ser un poco complejo y requerirá tiempo para que aprendas a reconocer los síntomas. Por ejemplo, si tu familiar o ser querido tiende a involucrarse en situaciones de riesgo como los juegos de azar o la conducción temeraria, puedes probar a negociar ciertos horarios o límites conscientemente en conversaciones que se lleven a cabo cuando la persona esté tranquila, para minimizar los riesgos.
 
 
  • Ten siempre un plan de contingencia: un brote depresivo en una persona bipolar puede ser muy peligroso y es necesario todo el apoyo y la rapidez con la que se pueda manejar el caso. Para ello siempre se recomienda que la persona afectada tenga a mano toda la información de contactos familiares que puedan venir en su ayuda, así como los números de teléfono de terapeutas, ambulancias y hospitales, de manera que si el episodio ocurre en público se pueda pedir ayuda fácilmente. Lo mejor sería no llevar esta información sólo en el móvil para no depender de códigos de desbloqueo o de la duración de la batería. Es más eficaz llevar una ficha pequeña en la cartera o el monedero donde se pueda encontrar fácilmente.
 
 
Como amigo de una persona con trastorno bipolar, es importante mantener una actitud y un espíritu fuerte, siempre pensando en que la terapia y el tratamiento médico serán positivos para tratar la enfermedad. El estado de ánimo también forma parte del tratamiento y recuperación, con el fin de que le sea posible llevar una vida normal a pesar de su condición.