La defensa legal de un abogado experto protegerá tus derechos en cuestiones tan dispares como el ámbito laboral, familiar, fiscal y hasta inmobiliario

 

Tras la común expresión ‘contacte con mi abogado’ se esconde una cuestión que va más allá de las grandes producciones cinematográficas. Aunque, a priori, pueda parecer que un abogado es un profesional cuyos servicios sólo tienen sentido para resolver litigios a gran escala, lo cierto es que cualquiera puede necesitar su experiencia en multitud de situaciones del día a día. 
 
En la práctica, el trabajo de un abogado se centra en prestar asesoramiento jurídico experto así como en ejercer la defensa legal en procedimientos judiciales o administrativos que pueden afectar a cualquier persona. 
 
La profesión distingue, no obstante, diferentes tipos de abogados en función de su especialidad y es que, no es lo mismo atender las cuestiones legales derivadas de una herencia, que la venta de un piso o la custodia de los hijos en un caso de divorcio. Dicho esto podemos hablar de abogados especializados en: 
 
  • Derecho penal
  • Derecho inmobiliario
  • Derecho civil
  • Derecho laboral 
  • Derecho de familia
  • Etcétera
 
Cada uno de estos profesionales es experto en una materia determinada por lo que, a la hora de solicitar sus servicios, conviene tener en cuenta qué es lo que necesitamos. Contratar un seguro de defensa jurídica es una buena alternativa para contar con equipo multidisciplinar a tu disposición en el momento en el que se te plantee cualquier cuestión para la que necesites la ayuda de un abogado.
 
Atrás queda esa imagen del abogado como un experto limitado a la representación de su cliente en un juicio. Las consultas legales son algo de lo más habitual y el asesoramiento de un abogado es más que recomendable a la hora de tomar ciertas decisiones en las que, por su naturaleza o complejidad, pueden despertar cierta inquietud. Su intervención es, en muchos casos, una garantía para evitar, precisamente, llevar a juicio cuestiones que pueden resolverse amistosamente.
  
¿No tienes claro para qué sirve un abogado y en qué circunstancias puede ayudarte? Seguro que te sorprendes de lo que una defensa legal apropiada puede hacer por ti, tus intereses y los de tu familia.
 

Cómo puede ayudarte un abogado

La defensa legal no se limita, como decíamos, a la representación de los intereses de un cliente en un juicio (aunque esta sea una de las labores de cualquier abogado llegado el momento). Existen multitud de circunstancias en las que un abogado puede ayudarte y es que, como dice uno de los principios básicos del derecho: “el desconocimiento de la ley, no exime de su cumplimiento”. Estas son algunas de las cuestiones en las que puede ayudarte un abogado:
 
Redacción y revisión de documentos legales: ¿Quién no ha tenido alguna vez dudas sobre un contrato laboral, de alquiler o de prestación de servicios, entre otros? La rutina diaria está llena de situaciones en las que firmar un acuerdo implica un compromiso legal que, en ocasiones, puede despertar ciertas dudas. Un abogado es el profesional más adecuado para formular o dirimir si las condiciones recogidas en estos documentos se ajustan a la legalidad, sobre todo, en caso de tener que formular algún tipo de reclamación.
 
Asesoramiento jurídico: Los acuerdos no siempre llegan en forma de documentación y, en ocasiones, es posible que una situación que, a priori, pudiera parecer normal, se enrarezca o aparezcan conflictos. La convivencia vecinal, el ambiente laboral o la puesta en marcha de una empresa, entre otros, pueden requerir de la consulta de un experto en leyes.
  
Defensa legal: Cuando sentimos que nuestros derechos han sido lesionados la figura del abogado es fundamental para defenderlos. ¿No estás de acuerdo con tu despido? ¿La administración te ha impuesto una sanción y quieres reclamar? ¿Contrataste unos servicios financieros con tu entidad que han resultado ser abusivos? ¿Vas a iniciar un proceso de divorcio? Estas y otras muchas situaciones similares son más frecuentes de lo que imaginas y contar con un abogado es la mejor manera de sobrellevar cualquier procedimiento jurídico o administrativo.
 
Gestión en sucesiones: Las herencias y todo lo relativo a la transmisión patrimonial es un capítulo bastante desconocido para la mayoría de la gente. La información no siempre resulta clarificadora pero en manos de un asesor experto, es la mejor herramienta para una tramitación apropiada. Un abogado experto puede ayudarte en estas circunstancias así como a la hora de redactar un testamento o las capitulaciones relativas al régimen económico del matrimonio y otras cuestiones fiscales.
 
Reclamaciones: Reclamar es un derecho pero hacerlo correctamente no siempre resulta sencillo. Nuestras exigencias o solicitudes pueden quedar en nada si no seguimos escrupulosamente los trámites establecidos por lo que no está de más dejarlo en manos de un abogado experto.
 
Estas son sólo algunas de las principales circunstancias en las que la experiencia y conocimientos de un abogado te serán de gran utilidad y es que, una defensa legal apropiada, te ahorrará preocupaciones.