Ponerle precio a un coche usado es un asunto complejo que depende de muchos factores, entre ellos las condiciones en las que esté y los precios que se manejen en el mercado al momento de hacer la venta. Aquí te dejamos algunos consejos a la hora de tasar tu coche de la manera más conveniente para ti.

 

Tasar un coche usado requiere de un análisis detallado del estado del vehículo, de su historial de siniestros y de todos los elementos que lo componen; desde el estado del motor y la batería, hasta detalles puramente estéticos como el estado de la pintura influyen y afectan al precio actual de tu vehículo. Consulta tu seguro de coches para conocer las condiciones del vehículo. En este sentido, hacer revisiones periódicas con el servicio técnico de tu seguro de coche es fundamental para que tu vehículo no se devalúe prematuramente. 

 

Si estás pensando en tasar tu coche para venderlo, es importante que conozcas el mercado y sino, que investigues un poco para ubicarte en cuanto a precios y condiciones: si intentas venderlo por encima de su valor objetivo, puedes no venderlo nunca y si lo vendes por debajo del precio, pierdes dinero. Una buena manera de empezar es revisando las páginas web más populares de compra y venta de coches para tener una idea del valor de vehículos parecidos basándote en aspectos como el kilometraje y años de antigüedad. 

 

Una vez tengas un rango estimado de precios para tu vehículo, tasarlo te servirá además para contrastar los precios y confirmar o no el valor que le habías puesto inicialmente. Para tasar tu coche puedes recurrir a empresas que se dediquen a ello, directamente en los concesionarios o aventurarte a probar las herramientas de tasación online (que solo se basan en datos genéricos como la marca, el modelo y el kilometraje, y deja fuera el estado real del vehículo). Los desguaces también hacen tasación, pero esta opción solo es viable si tu coche está siniestrado o en mal estado. 

 

¿En qué se basan los tasadores para estimar el precio? 

Como mencionábamos antes, al tasar un vehículo influyen factores como la marca, el modelo y la versión; el kilometraje; el estado del motor; todo el interior del coche, el estado de los neumáticos y la documentación. En el caso de los coches clásicos, influye además la antigüedad del coche (debe tener mínimo 25 años), el estado de los accesorios originales (si los tiene); mientras que, en los coches de lujo, el número de ejemplares que hayan sacado al mercado determina, en gran parte, el precio final del vehículo. 

 

No está de más decir que, antes de llevarlo a tasar, es recomendable lavarlo y limpiarlo muy bien; detalles como una tapicería sucia o unos cristales manchados pueden afectar la valoración del coche. Revisa el estado de la carrocería y en caso de poder hacerlo, invierte en la mejora de la pintura: esto hará que el coche se vea limpio y reluciente, dando la sensación de haber sido muy bien cuidado por su dueño.  Otra inversión que vale la pena hacer antes de llevar a tasar tu coche es cambiar los neumáticos si los notas desgastados. Los tasadores se fijan en que la profundidad del dibujo que les permite la tracción no sea inferior a los 1.6 milímetros.