comunidad y mascotas

 

13/03/2019Vivir en comunidad no es una tarea fácil, sobre todo cuando el lugar de convivencia es un edificio donde los sonidos se escuchan fácilmente a travñes de los pisos. Ya hemos hablado sobre cómo mejorar las relaciones entre vecinos, pero el tema de las mascotas y sus ruidos puede ser detonante de problemas de convivencia en los que mediar y llegar a acuerdos comunes siempre es la mejor solución. En el caso contrario, ¿pueden prohibirte tener a tu mascota en tu piso? Te lo contamos a continuación.

 

Las mascotas suelen ser uno de los mayores causantes de conflictos en las comunidades de vecinos, especialmente en aquellas donde habitan personas mayores o niños que se encuentran habitualmente con molestos ladridos o maullidos incesantes de mascotas que están solas en casa. También pueden ocasionar discusiones por malos olores dentro de las áreas comunes, daños o suciedades que, en última instancia, pueden suponer un problema colectivo. Como ya hemos dicho, dentro de una comunidad de vecinos y propietarios hay todo tipo de personalidades y caracteres, y es posible encontrarnos con ambas caras de la moneda: aquellos que entienden las necesidades de las mascotas ajenas y las toleran, y aquellos que no gustan en lo absoluto de ellas. 

 

¿Qué hacer si eres el dueño de la mascota?

Al ser un tema colectivo, debe ser tratado como tal en una reunión con todos los vecinos para evaluar el tema. Es importante que escuches sus quejas, aceptes tu responsabilidad como dueño de la mascota y les hagas saber que, harás todo lo posible para solucionar el problema de manera que no haya más inconvenientes que los ocasionados hasta ahora. Si el problema es de ladridos, puedes buscar a un paseador de perros para que lo saque a caminar mientras estás en el trabajo o para que lo cuide mientras estás fuera de casa. 


Lo ideal es que el problema disminuya, pero en caso de que no lo haga o de que la mediación resulte infructuosa, debes saber que la Ley de Propiedad Horizontal no hace mención de ningún tipo respecto a la tenencia de mascotas en viviendas particulares. Esta ley deja a disposición de la comunidad la regulación del tema de las mascotas bajo sus propias reglas. El único escenario en que cabría una prohibición explícita, es en el caso de las viviendas alquiladas, donde el dueño sí puede prohibir por contrato la tenencia de mascotas en su propiedad para resguardarse de posibles daños. 


Más allá de este caso único, una comunidad de vecinos no puede prohibir la tenencia de mascotas en el edificio, pues prima en este caso el derecho individual sobre el derecho colectivo. 

 

¿Qué hacer si eres el presidente de la comunidad? 

Tu papel es el de mediador entre los vecinos y el dueño del animal.  Consulta si seguro para comunidades cuenta con alguna cobertura de asesoría jurídica que pueda echarte una mano en este tema, pero este es uno de los casos en que la justicia defenderá por encima de cualquier estatuto, la libertad individual de tenencia de mascotas. En caso de que los estatutos de la comunidad no lo especifiquen, te recomendamos acordar con el resto de vecinos en una reunión, una modificación que incluya ciertas normas básicas para garantizar la convivencia entre vecinos y mascotas: que siempre vayan acompañadas de su dueño, que vayan amarradas con un lazo de corto alcance, que lleven bozal en caso de ser razas grandes o si se trata de perros agresivos. Las normas se aprobarán por acuerdo y decisión común, de manera que puedas aplicarlas en el futuro a situaciones similares.