Abrir un negocio, emprender un proyecto o fundar una empresa son cosas que requieren pasión, esfuerzo, concentración y, sobre todo, dinero. Cuando este último falta es necesario echar mano de la imaginación para encontrar la manera de recaudarlo y ponerlo a producir. Es ahí donde aparece el crowdfunding como una opción entre tantas otras herramientas financieras

 

El crowdfunding lleva desde hace varios años posicionándose como una herramienta fundamental para lograr cualquier tipo de objetivo, sobre todo desde que internet ha abierto la posibilidad de que cualquiera de estas iniciativas alcance escala mundial y visibilice la razón por la cual estamos solicitando dinero: operaciones, tratamientos de salud, estudios o inversiones económicas para fundar empresas o poner en marcha proyectos de productos y servicios. 

Una de las principales ventajas de este método de recolección de fondos es que puedes llegar a personas fuera de tu círculo de familiares y amigos, lo que amplía las posibilidades de conseguir inversores, mecenas, proveedores o distribuidores que no solo quieran ver tu plan de negocio o les interese trabajar contigo, sino que se enganchen a la marca o se conviertan en embajadores de tu producto, lo que convierte el crowdfunding inicial en una verdadera campaña de marketing. 

Por eso, ante la pregunta de si es válido o no echar mano de este método para empezar tu negocio, la respuesta es sí, es totalmente válido, funcional y hasta beneficioso hacerlo. Incluir un buen seguro de negocios como parte del respaldo de esa inversión múltiple, también será un buen punto de apoyo. 

 

Ventajas del crowdfunding para tu negocio 

Pruebas de aceptación: al ser un sistema de participación masiva, el crowdfunding te exige exponer tu producto, proyecto o idea y explicar las razones por las cuales estás buscando fondos para financiarlo. Esto hace que tu producto esté a la vista de cualquier interesado, incluso si no está terminado y dependiendo del tipo de crowdfunding que decidas elegir, puedes incluso ofrecer muestras gratis a cambio de dinero y de opiniones de potenciales clientes. 

Esto no es más que un betatesting perfecto que te ayudará a identificar los fallos, mejorarlos y comprobar si lo que tienes para ofrecer le interesa al público y cuánto. Ese feedback es importante a la hora de abrirte paso en los nuevos mercados.

 

Investigación de mercado: como comentamos antes, el crowdfunding expone tu producto a potenciales clientes y lo enfrenta a la realidad del mercado. Esto te permite obtener datos sobre tus clientes, encontrar segmentos donde encaje tu idea e incluso identificar nuevos mercados en los que haya más posibilidades de expansión.


 
Rapidez: en comparación con los bancos, el crowdfunding arroja resultados más rápidos a la hora de buscar inversores, además de ofrecer una flexibilidad de plazos y tiempos que tampoco ofrecen las entidades bancarias. 

 

Precauciones que tener en cuenta

Aunque parece que son todo ventajas, es importante tomar algunas precauciones para que el crowdfunding sea algo beneficioso y no un dolor de cabeza. Lo primero y más importante es establecer tu meta: los objetivos necesitan tener una fecha estimada para que ocurran de manera efectiva y rápida. Es importante que estos tiempos sean realistas con respecto a la cantidad que esperas obtener y las plataformas donde publicas tu iniciativa. 

La otra recomendación importante es que te informes sobre los aspectos legales de esta recolección de fondos, desde el registro de la empresa hasta el copyright, sobre todo si tu proyecto involucra patentes, pues es posible que debas hacer pública mucha información sobre tu empresa a quienes confiaron en ella