despidos colectivos

 

31/10/2019. Recientemente un gran medio de comunicación español tuvo que enfrentarse a un ERE, o Expediente de Regulación de Empleo, lo que significó deshacerse del 75% de su plantilla laboral, alegando que había presentado pérdidas económicas progresivas en los últimos años. Las protestas por parte de los trabajadores no se hicieron esperar, lo que puso el tema de los despidos colectivos sobre el tapete. ¿Cuándo son necesarios y bajo qué circunstancias se deben hacer? 

 

Cuando una empresa se ve en la necesidad de recortar personal de manera drástica por la pérdida de ingresos o las malas ventas, es necesario hacerlo siguiendo un procedimiento específico. Los despidos colectivos están regulados en el Estatuto de los Trabajadores, específicamente en el artículo 51, donde se especifica que solo pueden aplicar a esta figura de despido colectivo, empresas donde, en un periodo de 90 días, se vean afectados al menos: 
 
  • 10 trabajadores en una empresa con menos de 100 trabajadores. 
  • El 10% de la plantilla en una empresa que tenga entre 100 y 300 empleados. 
  • 30 trabajadores en una empresa con más de 300 empleados. 
 
También se considera despido colectivo cuando una empresa finaliza sus actividades comerciales y se ve obligada a finalizar el contrato de todos los trabajadores de la plantilla. Para que esto sea posible, el empresario debe justificar el cierre de la empresa por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas. Hacerlo de manera arbitraria sería motivo suficiente para ganarse una multa. 
 
 

Tipos de ERE

Los ERE se vuelven habituales en épocas de crisis, como pasó en España entre el 2008 y 2011, y existen tres tipos que permiten realizar ajustes de plantilla para reducir gastos: 
 
ERE de extinción: son aquellos que cesan definitivamente la relación del trabajador con la empresa. Es la peor opción para los empleados porque los deja automáticamente en el paro. 
 
ERE de suspensión: consiste en una restructuración del calendario laboral, recortando los días de trabajo al mes. 
 
ERE de reducción de jornada: se reducen las horas trabajadas al día, determinados días a la semana o como mejor le convenga a la empresa. De esta manera, el trabajador conserva su empleo, pero trabajando menos horas o menos días a la semana. 
 
 

Proceso a seguir

Para llevar a cabo un ERE, debe solicitarlo la empresa o los trabajadores. En ambos casos, tendrá que atravesar tres etapas: 
 
Periodo de consultas: después de anunciar el ERE, la empresa y los empleados deben comenzar un periodo de negociaciones que ha de durar 30 días (15 días en empresas con menos de 50 trabajadores). 
 
Solicitar la autorización administrativa: la empresa debe enviar el expediente de regulación a la autoridad competente, junto al resto de documentación: el impreso de solicitud del ERE, las conclusiones de las negociaciones con los trabajadores, una memoria explicativa de los motivos que han llevado a la empresa al despido colectivo, los empleados afectados y aquellos contratados recientemente, entre otros documentos según el caso. 
 
Resolución: cuando se ha comprobado que la empresa cumple con los requisitos para solicitar el ERE, la ley da 10 días para que la empresa corrija errores y notifique a los trabajadores del estado del proceso. 
 
 

Beneficios de un ERE (para los empresarios)

Un despido colectivo bajo la figura de ERE favorece mucho a los empresarios y perjudica de manera contundente a los trabajadores: les permite una fórmula de extinción contractual, abarata el costo de la indemnización hasta un máximo de 12 mensualidades. Esto significa que la empresa no tendrá que pagar toda la indemnización al momento mismo del despido.