12/04/2018. Galicia, Castilla y León, Aragón y Cataluña son las provincias españolas más propensas a tener animales sueltos en la carretera que, según la Dirección General de Tráfico, causan unos 14.000 accidentes al año. Aquí repasamos los pasos a seguir si resultas víctima o causante de un accidente de este tipo

 

Encontrarse con animales salvajes en la carretera es un peligro latente cuando nos encontramos al volante de nuestro vehículo. Las necesidades de alimentación o procreación, obligan a los animales a desplazarse y, en algunas ocasiones, irrumpir en la vía de manera imprevisible ocasionando accidentes de tránsito, por lo que se hace imprescindible tener un buen seguro de coche que te respalde. Según Automovilistas Europeos Asociados (AEA), son los jabalíes y los perros las principales víctimas de atropellos en la vía pública, seguidos de zorros, lobos y ciervos.

Estas irrupciones suelen dejar a los conductores sin posibilidad de reacción, obligándoles a elegir entre atropellar al animal o intentar una maniobra de desvío que muchas veces puede resultar más peligrosa que el atropello en sí. Según cifras de la Dirección General de Tráfico, casi el 80% de estos accidentes ocurren en carreteras convencionales y el 38% de los animales que los ocasionan son especies domésticas que se han escapado. 

Como conductor debes saber que, en caso de que atropelles a un animal en la vía, estás obligado por ley a detener el vehículo y prestarle primeros auxilios. Si el accidente ha sido fatal, debes retirar el cadáver de la vía y avisar a la Guardia Civil, quienes deberán presentarse a registrar el accidente y determinar los grados de responsabilidad en los hechos. De no hacerlo te expones a una multa de hasta 200 euros por dejar el cuerpo del animal en la carretera, ya que supone un peligro para el resto de conductores. 

Debes saber también que lo importante en estos casos es proteger la vida y la integridad tanto de tus acompañantes como del animal, pero en caso de no lograrlo, de no poder evitar el accidente, los especialistas aconsejan un atropello controlado –en la medida de lo posible– sobre una evasión descontrolada, pues este último escenario puede desembocar en un choque mayor contra un árbol o en un vuelco del vehículo, ocasionando muchas más víctimas fatales de las que en un principio pueda haber.  

 

¿Quién es el responsable en el caso de un atropello animal

Este sigue siendo un asunto que genera polémica, sobre todo porque a nivel oficial es difícil determinar si el accidente se debió a la presencia imprudente del animal o a un exceso de velocidad y descuido por parte del conductor. Hasta el año 2014 la Ley de Seguridad Vial estipulaba que, en caso de atropello animal en la vía, el responsable era el dueño de la finca a la que pertenecía o de la administración encargada de la vía en cuestión, en caso de que el accidente haya sido ocasionado por el mal estado de la carretera o la falta de señalización en la misma. 


Luego de la reforma de la ley, en vigor desde el 7 de abril de 2017, la responsabilidad por atropellos de especies cinegéticas (como jabalíes y ciervos), que se escapen de un coto privado e irrumpan en la vía, es enteramente del conductor del vehículo, limitando la responsabilidad de la administración pública y del dueño del animal. En ese caso el seguro de tu coche no solo tendrá que cubrir los gastos de reparación sino los que sufran otros vehículos en la vía a causa de la colisión. 

Por otro lado, los cotos tienen días estipulados de montería y la Administración local está obligada a señalizar los tramos que puedan resultar peligrosos para los conductores que transitan por la zona, facilitando así la toma de las medidas preventivas necesarias.