fases del duelo

 

23/10/2018. El suicidio es un acontecimiento que marca a los familiares y amigos de la víctima, pone el foco en posibles enfermedades mentales y marca el inicio de un proceso de duelo distinto al que se vive cuando la muerte ocurre por causas naturales. ¿Estás pasando por una situación familiar o quieres ayudar a un ser querido a superar la suya? ¿Qué pasa con el seguro de vida en un caso así? Abordamos el tema a continuación.

 

Un suicidio es un acontecimiento drástico que muy pocas veces se puede evitar, y al mismo tiempo es una de las experiencias más dolorosas que podamos atravesar. La confusión, la rabia y la culpa son tres de los sentimientos que más fuerte golpean a los familiares y amigos cercanos de una persona que decide suicidarse, y este duelo tiene una serie de particularidades que lo hacen ligeramente distinto al resto. 

 

Fases del duelo por suicidio

El choque: incredulidad o falta de emociones son dos de la reacciones más comunes ante la noticia de que un familiar o ser querido se ha suicidado. Es una noticia fuerte y generalmente inesperada, por lo que cualquier reacción será nueva para ti y tu sistema de creencias. 

Negación: es una de las fases del duelo en general, se trata de la imposibilidad de creer que esta persona no estará más a tu lado. 

Rabia y culpa: la rabia es uno de los sentimientos que aparece al pasar los días y es consecuencia directa de la incomprensión ante una situación como ésta. La rabia puede ser hacia la persona fallecida o hacia ti mismo por no haber reconocido las señales de sus intenciones. La culpa también se presenta alternativamente mediante pensamientos como “qué hubiera pasado si…” o “si tan solo…”. También puede manifestarse mediante preguntas como, por qué tu relación con esa persona no fue suficiente para ayudarla o salvarla.

 

Estrategias para afrontar el duelo

No rechaces el apoyo: la comprensión y ayuda de tus seres queridos y amigos, muchos de los cuales pueden estar viviendo el mismo duelo, son vitales para la recuperación espiritual y emocional que requiere una situación como esta. Rodearte de personas que te quieran y escuchen en tus momentos bajos hará que las cosas vayan volviendo a su lugar y la tristeza no haga mella. 

Escúchate: con esto nos referimos a que busques actividades que te hagan sentir mejor. Si la pintura te ayuda o las clases de teatro te sirven para canalizar tus emociones, ¡adelante! No existe una manera ‘correcta’ de afrontar el duelo, así que si crees saludable no visitar la tumba de tu ser querido o hablar demasiado de su muerte, también es completamente válido. 

No te apresures: así como no hay una manera universalmente correcta de superar el suicidio de tu ser querido, tampoco hay un tiempo estipulado para recuperarte. Puede ir de uno a varios años, e incluso puede que nunca lo superes sino que simplemente encuentres la manera de vivir con ello y seguir adelante con tu vida. 

Los grupos de apoyo también están para ti: no eres ni serás la última víctima colateral de un suicidio y, en este sentido, reunirte o conocer personas que hayan atravesado experiencias similares puede serte de mucha ayuda para conversar y compartir reflexiones alrededor del tema. Sin embargo, si sientes que este tipo de grupos no te hace tanto bien, también es válido que busques otro tipo de apoyo profesional.

 

¿Qué pasa con el seguro de vida de quien se ha suicidado?

Lamentablemente, cuando una persona que tiene contratada una póliza se suicida, pierde toda su cobertura, pues la muerte intencionada no está dentro de ésta ni de ninguna modalidad de seguro de vida de ninguna compañía.  Esto es así para intentar impedir suicidios (ya que se convertirían en un recurso para aquellas personas que quisieran dejar cierto dinero a sus familiares), y por tanto para prevenir fraudes también.