Se habla mucho del emprendimiento y de los emprendedores que se animan a abrir su propia empresa y ofrecer servicios a su manera, desafiando (muchas veces con éxito) a los grandes jugadores del sector. En el siguiente artículo analizamos los pasos y trámites habituales para iniciar tu negocio.

 

Apostar por un proyecto propio y rentabilizarlo implica muchas veces apostar también por tener una sede física que funcione como base de tus operaciones y que te permita prestar un mejor servicio o trabajar de forma más organizada en el desarrollo de tu producto. Abrir una sede física implica también muchas veces la creación de puestos de trabajo, lo que representa un capital económico y humano que merece ser respaldado y protegido con un buen seguro para autónomos y pymes
 
En comparación con el resto de países del OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), abrir una sede física en España es más costoso en tiempo que la media, pero no dejes que esto te detenga. Los pasos para empezar a materializar este proceso son bastante específicos y, con la asesoría adecuada, no deberías tener ningún problema en cumplirlos. A estos pasos debes añadir aquellos más específicos de tu tipología de negocio. 
 

¿Qué debo hacer para abrir mi empresa? 

  • Elegir la forma jurídica de tu empresa: para esto debes preguntarte qué tipo de empresa quieres crear y determinar su forma jurídica: sociedad anónima, sociedad limitada, sociedad civil, cooperativa. Este es el paso que definirá el tipo de proceso que tendrás que seguir. 
 
 
  • Validar tu nombre: el segundo paso es pedir en el Registro Mercantil una Certificación Negativa que compruebe que el nombre que quieres darle a tu empresa no está siendo usado por nadie más y que no existe ninguna otra sociedad con ese mismo nombre. Esta certificación puede ser tramitada de forma física, por correo o por la web del Registro Mercantil Central. 
 
 
  • Depositar el capital: para empezar con el proceso debes depositar la cantidad correspondiente al capital social exigido, según el tipo de negocio.
 
 
  • NIF: después de depositar el capital social, tendrás que solicitar el Número de Identificación Fiscal en la Agencia Tributaria y realizar una escritura pública ante un Notario para conformar la sociedad de manera legal. En este documento deberán firmar todos los socios involucrados. 
 

 

  • Inscripción jurídica y alta en IAE: la inscripción jurídica tendrás que tramitarla ante el Registro Mercantil de la provincia donde vaya a estar ubicada la sede física de tu empresa. Por otro lado, también debes darte de alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas en cualquier oficina de Agencia Tributaria. 
 
 
  • Poner al día tus libros de sociedades: inventarios, cuentas anuales y libro diario. Todos ellos deben estar perfectamente actualizados en el Registro Civil de la provincia donde te encuentres.
 
 
  • Patente y marcas: por último, debes registrar tu patente o marca ante la Oficina Española de Patentes y Marcas para asegurarte de que tus derechos como creador sean respetados y nadie más pueda utilizar tu fórmula o copiar tu producto sin tu consentimiento y sin el respectivo pago por derechos. 
 
 
Recomendación final
Por más complicados que te resulten el papeleo y el proceso en general, nunca caigas en la tentación de saltarte alguna parte, pues las multas por no tener toda la documentación en regla pueden ir de los 3.000 hasta los 60.000 euros.