Los riesgos laborales son una realidad para muchos profesionales cuyo trabajo implica ciertos peligros ante los que deben protegerse. Para ello, los seguros de vida son fundamentales, así como conocer las medidas preventivas disponibles y las opciones que tienes para proteger tu salud en caso de que alguno de estos peligros se convierta en realidad.

 

Según las recomendaciones generales de los agentes de seguros, cuanto mayor sea el riesgo que corres en tu día a día profesional, mayor tiene que ser la inversión en tu seguro de vida para estar suficientemente cubierto en caso de que pase lo peor y esos riesgos laborales se materialicen. Aunque la ley 31 de Prevención de Riesgos Laborales de 1991 establece como obligación del empresario velar por la seguridad de sus empleados y realizar la evaluación de riesgos laborales necesaria, existen muchos oficios y profesiones artísticas y técnicas que no dependen de una empresa y cuyos riesgos son asumidos a título personal del profesional. 
 
Los trabajos de riesgo son aquellos que ponen en peligro la salud y la vida de quienes los realizan. Uno de los sectores más peligrosos, por ejemplo, es el de la minería, en el que los riesgos derivados de la manipulación de explosivos o de derrumbe son altísimos. 
 

Repasemos un poco otras profesiones y oficios de riesgo:  

Motorizados: los oficios de repartidor, mensajero o afines que se valgan de una motocicleta para poder ser realizados, están en lo más alto de la lista de profesiones y oficios de riesgo. La alta velocidad, los descuidos y el no llevar los elementos de seguridad necesarios hacen de los motoristas uno de los gremios con más riesgo de sufrir accidentes fatales.
 
 
Policía y militares: por razones obvias, aquellos que hacen carrera militar están expuestos a todo tipo de riesgos, sobre todo en países con conflictos bélicos agudos que requieren de trabajadores en el frente. Los policías locales, nacionales y los integrantes de la Guardia Civil también corren riesgos en sus labores diarias, sobre todo en situaciones de emergencia.
 
 
Bomberos: al igual que los policías, los bomberos son uno de los gremios que mayores riesgos laborales corren, especialmente cuando ocurren situaciones de emergencia como desastres naturales u ocasionados y tienen que emprender el protocolo de ayuda y rescate.
 
 
Escaladores, futbolistas y deportistas en general: los deportes de alta competición también representan un riesgo para la salud y la vida de los deportistas. Sin ir más lejos, los futbolistas están constantemente expuestos a lesiones graves por patadas, caídas, cabezazos o resbalones. 
 
 
Otras actividades que resultan altamente peligrosas son la pesca, las labores realizadas en plataformas petrolíferas, los trabajos de construcción y reformas, y los limpiacristales, quienes se exponen a diario a alturas imposibles y están expuestos a fallos humanos o técnicos en su sistema de seguridad. También corren un alto riesgo laboral aquellos médicos y profesionales de la salud que prestan sus servicios en zonas deprimidas o con bajos recursos y escasas condiciones sanitarias. Un pinchazo accidental o el contacto con heridas infectadas pueden salir muy caro si no se toman las medidas curativas de inmediato.