que es el bruxismo

 

22/08/2019. El bruxismo es una patología bucal con consecuencias devastadoras para nuestra dentadura a largo plazo si no se contiene y se trata a tiempo. Las causas son variadas y van desde la acumulación de estrés hasta sufrir de trastornos de sueño, con diferentes condiciones agravantes y niveles de intensidad. En España, 7 de cada 10 personas sufre de esta patología que no siempre presenta síntomas y que puede llegar a manifestarse mediante dolor en la cara, cabeza u oídos.

 

Médicamente, el bruxismo es una parafunción mandibular, más conocida como rechinar de los dientes. Puede ocurrir de manera inconsciente durante el día o la noche y está relacionada con diversos factores entre los que se encuentra el trastorno del sueño. El bruxismo se manifiesta con dolores en la mandíbula, en la cara, en la cabeza y hasta en los oídos, dependiendo de lo grave que sea la condición, pues consiste en apretar los dientes superiores con los inferiores y moverlos de atrás hacia delante y viceversa, sin ningún control sobre ello.

 

Una de las principales consecuencias del bruxismo es el desgaste de los dientes (puede llevar a pulverizarlos completamente), además de debilitar y destruir el hueso que los soporta, causar problemas de articulación y dolores intensos en la mandíbula. El desgaste que causa mientras no se trata adecuadamente es irreversible, pero si se detecta a tiempo y se toman las medidas correctivas, es posible detener el deterioro (puedes consultar los especialistas que te proporciona tu seguro de salud).

 

Posibles causas del bruxismo

Aunque no está completamente comprobado, la mayoría de especialistas coinciden en que la principal causa del bruxismo es el estrés y que, en su aparición y desarrollo también influyen factores como la alimentación que lleve el paciente, los hábitos de sueño que tenga, la postura corporal que mantenga durante el día y la alineación natural de sus dientes, pues aquellos pacientes que tienen una postura dental inadecuada son más propensos a sufrirlo.

 

Cómo se trata el bruxismo 

El tratamiento dependerá de las causas que lo originen en cada paciente. El odontólogo hará varias preguntas sobre el estado mental y físico del paciente, junto a un examen dental que determinará el daño dental que haya. Lo más común es fabricar guardas bucales (también llamadas férulas dentales) superiores e inferiores que eviten el rechinar de los dientes mientras dormimos. Las guardas son elaboradas y fabricadas a la medida de cada paciente y, aunque es una buena manera de frenar el daño en los dientes, no soluciona el problema a largo plazo. 

El tratamiento también pasa por intentar relajar el cuerpo más seguido e incluso adquirir la rutina de relajación al final del día con actividades que generen placer como leer, escuchar un buen disco, salir a correr o tomar un baño caliente. Si el problema está causando dolores faciales, podemos masajear las zonas adoloridas, beber mucha agua, evitar los alimentos duros o demasiado dulces y la aplicación de toallas húmedas y calientes en la cara para aliviar las molestias.