Ahora que se aproximan los días más fríos del año, la energía eléctrica es uno de los gastos que más se incrementa en el hogar por la necesidad de calefacción constante. De ahí que, por esta época, resurja la figura del racionalizador de potencia, un dispositivo que puede limitar el consumo de electricidad en caso de superar el límite que tenemos contratado. Como expertos en seguros de hogar te explicamos a continuación qué son y cómo funcionan.

 

Para hablar del funcionamiento de los racionalizadores de potencia, es necesario empezar por aclarar que estos no son más que un dispositivo que se encarga de desconectar automáticamente ciertas cargas eléctricas calificadas como ‘no prioritarias’ como las que generan los radiadores eléctricos, el aire acondicionado o los termos eléctricos. Esto ocurrirá cuando el consumo total de nuestra vivienda supere el máximo que tenemos contratado y el mismo dispositivo se encargará de conectarlas cuando baje el consumo.

 

Dicho esto, realmente es muy difícil hablar de ahorro cuando hablamos de las ventajas de los racionalizadores de potencia, pues estos solo limitan el uso de algunos aparatos; es decir, apagan los radiadores y consumen en efecto menos potencia, pero a costa de no tener un clima agradable en casa durante cierto tiempo. Si esto resulta cómodo porque vives solo y pasas poco tiempo en casa, quizá esta sea la solución que estabas buscando para controlar tu gasto energético.

 

¿Cómo funciona un racionalizador de potencia?

Una de sus ventajas es que su instalación no requiere de demasiado esfuerzo, pues no requiere de filtro de cabecera de red. Los racionalizadores de potencia funcionan con instalaciones tanto monofásicas como trifásicas con una simple configuración en el selector. Allí mismo indicamos la corriente máxima que tenemos contratada y una o varias descargas que consideres no prioritarias. Todos llevan una toma de tensión de red y una pinza amperimétrica que le permite medir la potencia que consumimos en casa o en la oficina.

 

Lo que hace el racionalizador es comparar constantemente la energía eléctrica que se ha configurado como consumo con la que tiene de referencia, es decir, la de la potencia contratada. De esta manera puede detectar cuando la primera supera la segunda y actúa abriendo uno o varios de los circuitos marcados como ‘no prioritarios’ para intentar disminuir el consumo.

 

Aunque, como decíamos anteriormente, es difícil hablar de ahorro. Lo que sí es cierto es que los racionalizadores ofrecen una buena gestión de la energía eléctrica en muchos casos. La reducción del consumo eléctrico no es en sí misma un confort extra para el usuario, sino la mejora de la sustentabilidad de tu vivienda sin perder necesariamente calidad de vida.