Qué es el tunel carpiano

 

04/03/2019Las manos son una de las partes de nuestro cuerpo que, según lo que hagamos para trabajar, no paran nunca de moverse. Esto trae consecuencias físicas si no se trata a tiempo y una de las enfermedades más frecuentes es el síndrome del túnel carpiano, una condición que afecta los tendones de los músculos del antebrazo. Algunos de los síntomas son bastantes obvios como el entumecimiento u hormigueo en la mano, especialmente en los dedos pulgar, índice y medio.

 

El síndrome de túnel carpiano es un trastorno que afecta a la muñeca y a la mano, y cuyo nombre viene del túnel estrecho ubicado en la parte superior de ésta,  formado por huesos y otros tejidos; este túnel protege el nervio medio, que es el encargado de mover todos los dedos menos el meñique. El síndrome se produce cuando los ligamentos y los tendones del túnel se hinchan o se inflaman a causa del esfuerzo excesivo. Aunque es bastante doloroso, el STC no es grave y puede ser tratado de distintas maneras, dependiendo de la gravedad de tu caso.
 
Es cuanto menos curioso que las mujeres tengan tres veces más probabilidades de sufrir de túnel carpiano que los hombres (esto ocurre porque es su caso es de tamaño inferior) pero, en general son vulnerables todas aquellas personas que trabajan con ordenadores, usan ratones o manejan cajas registradoras, así como carpinteros, trabajadores de líneas de montaje, jardineros, costureros, cocineros y mecánicos. Aunque en la mayoría de los casos las causas de este síndrome no sean claras, sí se ha detectado relación entre éste y enfermedades como la diabetes, la artritis reumatoide, el hipotiroidismo o la obesidad. 
 
Otro dato interesante es que suele ser mucho más frecuente en mujeres entre los 30 y los 60 años, pero también puede aparecer a una edad temprana. 
 
 

¿Cuáles son sus síntomas del túnel carpiano?

Habiendo repasado ya todos los factores de riesgo, lo mejor para evitar su avance es reconocer los síntomas y consultar con un traumatólogo para que haga las pruebas necesarias y descarte otras enfermedades relacionadas como alteraciones de las raíces nerviosas cervicales o sobrecarga muscular. Si es la primera vez que acudes y no cuentas con un especialista de confianza, puedes buscar entre los que te ofrece tu seguro de salud con la plena confianza de que encontrarás a los mejores profesionales para tratar tu caso. 

 

 
Algunos de los síntomas a los que debes prestar especial atención son: 
 
  • Dolor o adormecimiento de la palma de la mano o del dorso de las falanges de los tres primeros dedos de la mano, o incluso de la mano entera. Lo más común es que estos síntomas se desarrollen en ambas manos, pero no es necesariamente una regla que así sea. 
 
  • Atrofia y debilidad de los músculos del dedo pulgar, sobre todo en las noches, que es cuando más suelen manifestarse las molestias o dolores. 
 
  • Extensión del dolor a todo el antebrazo y el brazo completo. 
 
 

Recomendaciones para aliviar los síntomas

Si las molestias aún son leves y faltan un par de días para tu cita con el especialista, puedes evitar las actividades que incrementen el dolor como el uso de teclados, pantallas o incluso escribir a mano; el descanso te sentará muy bien y tus manos lo sabrán agradecer. También puedes recurrir a los antiinflamatorios siempre que no sufras de ningún tipo de alergia. 
 
 

Tratamientos para el túnel carpiano

El tratamiento para el túnel carpiano varía dependiendo de la gravedad de las molestias, pero existen esencialmente tres maneras de atacarlo: 
 
  • Tratar la causa de la enfermedad: es decir, si es la diabetes o la artrosis múltiple la que está desencadenando la inflamación del túnel carpiano, se tratarán las enfermedades de base para aliviar también los efectos secundarios de la misma.
 
  • Inmovilizar la parte afectada y aplicar un tratamiento médico: cuando la inflamación viene a causa del esfuerzo excesivo, es posible que sea necesaria la inmovilización de la mano mediante una férula, especialmente durante la noche, y complementarlo con la toma de antiinflamatorios orales o intravenosos. 
 
  • Cirugía: si el caso es demasiado grave y ninguna de las medidas anteriores ha dado resultados efectivos, se procederá a operar el ligamento para darle más espacio al túnel y quitarle presión al nervio inflamado.