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17/10/2019. Los coches autónomos representan un avance paradigmático en el mundo de la automoción: prototipos diseñados para circular sin la necesidad de un conductor, al menos no tal y como entendemos esa figura hoy en día. Un avance sin precedentes que ahora se enfrenta a un nuevo reto: redefinir las leyes para establecer culpas en accidentes que involucren coches con esta tecnología. ¿Qué dice la ley en España? ¿Cómo se adaptan los seguros de coche a esto? Te lo contamos todo a continuación.

 

El año pasado, exactamente en marzo de 2018, una mujer resultó atropellada mientras circulaba en bicicleta por las calles de Temple, Arizona: un coche a alta velocidad impactó contra ella en un accidente fatal que acabó con su vida. El coche que la atropelló resultó ser un vehículo autónomo de Uber, cuya conductora estaba mirando el móvil en el momento del accidente. Sin embargo, este no es como cualquier otro  atropello: en los coches autónomos, el conductor funciona simplemente como un robot babysitter, una especie de supervisor que no tiene control sobre el volante, las marchas o el freno. 

¿Quién tuvo la culpa en una situación inédita como esta? ¿La conductora? ¿La víctima que transitaba sin la iluminación apropiada? ¿El fabricante del vehículo?
 

¿Qué dice la Ley en España?

La justicia estadounidense exculpó a Uber al considerar que no había base de responsabilidad penal para inculparlo o responsabilizarla como compañía. En nuestro caso, no es posible afirmar lo que dice la ley en España porque no se ha creado una legislación para regularlo; en caso de un accidente causado por un coche autónomo debería ser resuelto tomando en consideración las exclusiones de la Ley de Responsabilidad Civil.
 
La falta de leyes pone a las aseguradoras en una situación complicada en la que podría aludir a un fallo en el algoritmo del software para evadir el cubrimiento, pues el accidente puede deberse a múltiples causas que no estarían dentro del contrato de seguro simplemente porque se trata de una situación sin precedentes. Por un lado, se asume que un coche autónomo funciona mediante decisiones que toma un algoritmo previamente diseñado y programado. Además, debe contar con algún tipo de licencia para circular, por lo que sería complicado culpar enteramente al coche.
 

¿Qué hacer en un caso como este?

Estamos hablando de un prototipo de coche cuya principal promesa es reducir la siniestralidad ocasionada por errores humanos. En España circulan y están en venta desde 2018, aunque aún no se ha comercializado ningún prototipo con nivel 6 de autonomía. Ya el año pasado la Unión Europea apuntaba la necesidad de aclarar la culpabilidad en accidentes causados por vehículos enteramente autónomos, una medida que busca anticiparse a la inminente llegada de este modelo de coche a corto plazo. Algunos expertos aseguran que el propietario del vehículo no quedará enteramente eximido de culpa y tendrá responsabilidades que cumplir, pero por ahora cada caso se estudia de manera individual en espera de una reforma de la ley que se adapte al futuro.