cambiar aceite coche

 

09/10/2019. Hemos hablado mucho de la importancia del aceite en el coche, entre otras cosas, para que no contamine y para que no se deteriore tan rápido ni pierda su buen funcionamiento. Hoy insistimos en la importancia de estar atentos a los niveles de aceite de nuestro coche, no solo para saber cuándo le toca recambio, sino para reconocer fugas y evitar daños mayores en el motor. Te recordamos también que para todas las revisiones cuentas con el apoyo de tu seguro todo riesgo de Allianz.

 

El aceite del motor es fundamental para que funcione correctamente durante muchos años. Sirve para lubricar las partes móviles del motor, por lo que un coche con niveles de aceite bajos se desgastará con mayor rapidez y pondrá en riesgo el motor. Los niveles de aceite pueden disminuir o caer por diferentes razones: una fuga, la falta de reposición o simplemente por su uso en la buena marcha del motor, y estar pendiente de ello es parte del correcto mantenimiento del vehículo. 
 
 

Indicadores a los que debemos estar atentos 

Señal de aceite bajo encendida: la primera señal y la más obvia la marcará el propio vehículo. Cuando los niveles de aceite bajan, el indicador de cambio de aceite del coche se enciende y nos informa de que es momento de revisar la varilla de medición para determinar qué ocurre. Si esta luz indicadora es ignorada, lo próximo que se encenderá será la luz del motor, que significa que la falta de aceite es tan grave que está ocasionando daños colaterales.  
 
Ruido o golpeteos en el motor: una de las funciones del aceite es ofrecer protección entre las partes en movimiento del motor para evitar el contacto entre metales y lograr que el funcionamiento sea tan silencioso como sea posible. Por este motivo, cuando los niveles de aceite son bajos, es probable que el motor comience a emitir ruidos extraños que no corresponden a su normalidad. Si estos ruidos no son atendidos, pueden empezar a ocurrir pequeños golpes que indican que el motor se está desgastando rápidamente por falta de lubricación. 
 
Malos olores: cuando el coche está requemando aceite, empieza a emitir humo y olores particulares que indican que los niveles de aceite están bajo mínimos y es momento de hacer algo al respecto. Espera a que el coche se haya enfriado un poco antes de manipular la varilla de medición para evitar quemadura. Por otro lado, si dentro del automóvil empieza a oler a aceite ¡cuidado!, puede ser señal de una fuga. 
 
Aceite oscuro: el color natural del aceite es ámbar y un poco traslúcido, pero a medida que se usa, va llenándose de partículas que el motor recolecta y que le dan un color oscuro. No hay manera de saber esto a menos que se revise el aceite por lo menos una vez al mes: si no puedes ver la bayoneta de la varilla a través del aceite, es momento de un recambio. 
 
Kilometraje excesivo: si durante los últimos meses se ha viajado mucho o se ha incrementado considerablemente el uso del coche, es posible que sea necesario revisar los niveles de aceite. Lo normal es que se haga cada 5.000 km. o cada 3 meses, lo que ocurra primero.