pasar la itv de tu moto

 

30/08/2019. Las motos no están exentas de pasar por la Inspección Técnica de Vehículos y tienen que presentarla por primera vez transcurridos cuatro años desde su primera matriculación. El proceso se lleva a cabo mediante cita previa y el mejor consejo que podemos darte para garantizar que la pases sin problema es que tu moto reciba un mantenimiento adecuado que la mantenga en forma a pesar de los años de uso.

 

Al igual que con los coches, las motos deben pasar la primera ITV después de pasados los 4 años desde su primera matriculación, y a partir de allí es obligatorio pasarla cada 2 años. La periocidad es la misma que con los coches, con la diferencia de que estos pasan a tener inspecciones anuales después del décimo año, mientras que las motos siguen teniendo inspecciones cada 2 años de por vida. Esto aplica también para los cuadriciclos ligeros y los quads. 

 
Los requisitos para pasar la ITV no distan mucho de los que se exige para cualquier otro vehículo. Lo primero que hay que hacer es comprobar la fecha de matriculación de la moto (en caso de que no sea nueva) con el Permiso de Circulación, o la caducidad de la última ITV. Si está a punto de caducar, debes pedir cita previa. 
 
 

Requisitos para presentar la ITV

A nivel de documentación, tendrás que presentar el Permiso de Circulación y la Tarjeta de ITV. Se hará una inspección física de la moto en la que se tendrá en cuenta: 
 
Los neumáticos: que estén en buen estado, con canales de buena profundidad y las medidas exactas que aparecen en la ficha técnica. 
 
Las luces: deben estar en buen estado y tenerlas todas: luces de posición, de  matrícula, luces cortas y largas, luz del freno y los intermitentes, que se probarán durante la inspección. 
 
Los espejos retrovisores: deben tener los dos si la moto supera los 100km/h. Ambos deben estar homologados y en buen estado. 
 
La dirección y los frenos: que funcione el sistema de dirección y freno es fundamental para que la moto pase la ITV. Para ello debe responder cuando se mueva el manillar a ambos lados, y debe bloquearse cuando se apaga la moto como sistema antirrobo. 
 
El tubo de escape: este es otro foco de atención importante que hace que muchos motoristas no superen la ITV por haberlo cambiado y no tenerlo homologado. Un tubo de escape en óptimas condiciones influye en los niveles de contaminación acústica que ocasione. 
 
 
También se inspeccionan elementos como las horquillas de suspensión para detectar fugas de líquidos, el grosor de las pastillas de los frenos y el estado de los discos. Los niveles de ruido se reducirán por norma a partir del 2020, lo que también puede afectar a ciertos modelos más antiguos. 
 
Por su parte, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (ACEA-ITV) ha elaborado su propia lista de fallas más comunes que encuentran en las inspecciones: el 11,2% de las motos tienen fallas en el alumbrado y la señalización, 4.9% de ellas tienen problemas con las emisiones contaminantes y 4.3% tienen daños en ejes, ruedas, suspensión y neumáticos. 
 
Todo esto es importante tenerlo en cuenta, pues de una inspección positiva depende que puedas seguir circulando con la moto como de costumbre.