El movimiento a favor del medioambiente mundial empuja cada vez más a la industria del automóvil a la fabricación de coches más respetuosos con el medio ambiente y, en esa transición, los vehículos híbridos son una buena opción gracias a su capacidad para combinar un motor eléctrico con uno de combustión. Aquí te contamos por qué te conviene (y por qué no) pensar en un híbrido para tu próxima compra.

 

Parece que los coches híbridos han pasado de ser los coches del futuro a ser una realidad. Cada vez son más las marcas que se apuntan a diseñar y fabricar coches menos agresivos con el medio ambiente que desmonten todos los tabúes y las concepciones equivocadas respecto a la potencia de los motores híbridos y eléctricos. Lo cierto es que estos automóviles que combinan sistemas de propulsión ofrecen más ventajas que desventajas y merecen ser considerados como una opción viable si estás pensando en comprar o reemplazar tu modelo actual. 

Por el seguro de coche no debes preocuparte, pues la oferta del mercado es amplia y las opciones de cobertura son flexibles para adaptarse a todas las necesidades posibles. Lo que sí debes tener presente son los aportes al cuidado del medio ambiente que ofrecen los vehículos híbridos en comparación con aquellos que funcionan con combustible, e incluso son varias las ciudades del mundo que ya empezaron a prohibir legalmente la circulación de coches impulsados por gasolina o diésel. 
 

¿Qué ventajas tiene un coche híbrido?

El bajo consumo de energía es la ventaja estrella de los coches híbridos y la reducción de emisiones de CO2 es notable. Al tratarse de motores mixtos que combinan combustión eléctrica con un motor tradicional de combustión interna, el coche híbrido suele echar mano de su reserva eléctrica cuando se trata de trayectos cortos que implican frenar y arrancar con frecuencia (como en el caso de las ciudades) y recurre a su reserva de combustible cuando se trata de trayectos que requieren una mayor potencia, es decir, durante trayectos largos o viajes de carretera. 


El bajo coste del mantenimiento de un coche híbrido también es una ventaja importante que vale la pena tener en cuenta, pues el motor de combustión interna se utiliza mucho menos y abarata la inversión. Los fabricantes de coches híbridos estiman que, durante su primer año, el mantenimiento de un modelo que utilice este tipo de motor mixto es un 45 % menor que un coche a gasolina. 

 
¿Y desventajas?  
Al ser una tecnología relativamente nueva que sigue todavía en desarrollo, una de las principales desventajas que presentan es el precio inicial, pues para producir este tipo de vehículos los fabricantes deben invertir grandes cantidades en investigaciones y estudios previos que luego incrementan el precio final del prototipo. 

Otra de las desventajas que sigue presentado este tipo de coches son las baterías que necesitan para su propulsión, pues una vez que termina su vida útil no son reutilizables y se convierten en un agente altamente contaminante para el medio ambiente, más o menos comparable al impacto que tienen las baterías de móviles. 

A pesar de estas dos razones en contra, los híbridos siguen siendo una opción favorable para contribuir al saneamiento del medioambiente, a la espera del desarrollo de nuevos modelos cuyo impacto positivo sea mayor y permita seguir respetando el medioambiente más si cabe.