Los castillos en la época medieval, más que una vivienda, eran una locación estratégica para defenderse de los ataques del enemigo. Esto dejó una herencia arquitectónica incalculable en países como Alemania, que hoy en día puede presumir de una colección de castillos con espacios naturales envidiables. Hemos querido hacer una pequeña lista de algunos de los más impresionantes, a tener en cuenta para tus próximas vacaciones

 

Saber cuántos castillos hay en Alemania es tarea complicada, pues es un país plagado de fortalezas, palacios y verdaderas joyas de la arquitectura que dan cuenta de una historia nacional bélica y difícil. Lo cierto es que los castillos en este país son uno de los puntos turísticos de los que frecuentemente se hacen listas por votación popular para definir la escala estética que los ordena de mayor a menor belleza arquitectónica.

 

Si aún no tienes definido el plan para tus vacaciones, es momento de que desempolves tu seguro de viajes y te apuntes a conocer un poco la historia de este impresionante país.

 

Lista de los castillos con más encanto de Alemania:

Castillo de Neuschwanstein: a pesar de su estilo medieval, este imponente castillo fue construido en el siglo XIX por orden del rey Luis de Baviera, quién no alcanzó a disfrutarlo porque murió antes de poder verlo acabado. Este castillo fue construido en una época donde ya no eran necesarios desde el punto de vista estratégico, y fue más capricho del rey que otra cosa. La construcción incluía una reproducción exacta de la gruta donde Wagner interpretaba sus obras originales, toda una ostentación propia de un rey al que apodaban “El Loco”.  Actualmente es el edificio más fotografiado de Alemania y uno de los lugares del país germánico que más turistas recibe, con una media aproximada de 1.4 millones al año.

 

Castillo Hohenzollern: a 50 km. al sur de Stuttgart encontramos el castillo de Hohenzollern, una impresionante construcción que data de la Edad Media por cuenta de la dinastía homónima, tan poderosa que llegó a gobernar Prusia y Brandeburgo hasta el final de la Primera Mundial. Se encuentra ubicada en el monte Hohenzollern a 855 metros de altura, lo que le da una estampa de postal difícil de ignorar. Actualmente el castillo alberga un museo en el que se cuenta su historia y la reconstrucción del cual fue objeto entre 1846 y 1867.

 

Castillo de Lichtenstein: en la misma zona, a 40 km. de Stuttgart, exactamente en los Montes Suabos. Su construcción se llevó a cabo sobre los restos de un antiguo castillo medieval del año 1200, entre 1839 y 1842. Hoy en día es un castillo abierto a turistas que pueden disfrutar de una imponente colección de armas y armaduras que cuentan la historia bélica que durante siglos ha atravesado intermitentemente esta región.

 

Castillo de Katz: Burg Katz es el nombre alemán de este castillo ubicado en la ciudad alemana de St. Goarshausen en Renania-Palatinado. Este castillo en particular fue testigo del ímpetu conquistador de Napoleón, que lo bombardeó en 1806, y no se reconstruyó hasta 1896. A diferencia de los otros tres castillos de nuestra lista, este es propiedad privada, aunque una vez al año es posible disfrutar de un show de fuegos artificiales llamado Rhein in Flammen, que traducido sería El Rin en Llamas.