¿Te gusta pasar tu tiempo libre en un barco? ¿Eres un amante de la navegación y quieres saber cuáles son las perlas del Mediterráneo? A continuación te contamos las ciudades que puedes visitar si lo recorres

 

Antes de empezar nuestro recorrido naval, es recomendable que hagas uso de tu seguro de salud para hacerte una revisión médica que te confirme que estás en perfecto estado para emprender un viaje de este tipo. Cuando  se viaja en barco se tienen más posibilidades de sufrir mareos o del popular mal de Debarquement, que nos puede llevar a perder el equilibro y genera sensación de balanceo y náuseas. 


En cuanto al viaje, recorrer el mediterráneo en barco es una experiencia muy recomendable, y si encima es en una embarcación propia (que puedes asegurar con nuestro seguro de embarcaciones), la aventura será aún mayor. Sus aguas de un azul intenso, su sol y sus imponentes paisajes naturales hacen del mediterráneo una de las rutas marítimas más recorridas del mundo, gracias a pasar por países como Italia, Francia, Mónaco o Grecia. Un recorrido en barco por estas costas nos puede llevar además a conocer la historia de estos países mientras disfrutamos de las comodidades del sol y el mar. 

 

¿Qué países visitar en barco?

Empezamos esta ruta en Sicilia, una de las veinte regiones de la república italiana y la isla más grande de la Italia insular. Esta preciosa región es un perfecto ejemplo de la combinación entre su extenso patrimonio griego, romano y renacentista, con las comodidades del mundo moderno. Un recorrido por Palermo, su capital, nos permitirá ser testigos de su milenaria historia que va desde sus restos púnicos y residencias de estilo árabe, hasta teatros barrocos y edificaciones de estilo Art Nouveau. 

 


Seguimos este recorrido hasta Grecia, un país con más de dos mil islas para elegir y visitar en barco. Grecia es desde hace mucho tiempo uno de los destinos más visitados de Europa cuando se habla de costa, sol. Encontramos lugares míticos como la isla de Creta y su antigua ciudad Cnosos, marcada por la leyenda de haber sido construida por orden del rey Minos y en cuyo territorio todavía podemos visitar los restos de su palacio. Las islas griegas constituyen, sin lugar a dudas, uno de los destinos obligados para los apasionados de la historia. 

 


Seguimos nuestra ruta en Croacia, más exactamente en la costa de Dalmacia. Allí nos recibe imponente la ciudad de Dubrovnik o Ragusa, uno de los puntos turísticos más importantes del mar adriático. Solo con bajarnos del barco y adentrarnos un poco en la ciudad, nos encontraremos con un entramado de calles que nos llevarán hasta lo más alto de la urbe desde donde podremos obtener una de las mejores vistas de este recorrido. Con el adriático a tus pies, podrás recorrer algunos de sus lugares más emblemáticos como la Catedral, la Torre del reloj y la farmacia Mala Braca, que ostenta el honor de ser la más antigua de Europa al estar en funcionamiento desde 1317. 

 


Y no podíamos terminar este recorrido sin hacer una parada final en las islas Baleares, una de las joyas más preciadas de España. No podemos irnos sin conocer uno de los ecosistemas más envidiables del mediterráneo, como lo es el Parque Nacional Marítimo Terrestre del archipiélago de Cabrera. Las cinco islas que conforman esta comunidad autónoma pueden recorrerse en barco y son famosas porque lo ofrecen todo: naturaleza, cultura, historia, arquitectura y fiesta, siendo Ibiza la reina de la noche.