La Guardia Civil sigue trabajando para mejorar los controles de seguridad en las carreteras españolas y esta vez se ha ingeniado una nueva manera de hacerlo: las patrullas integrales. ¿Qué son, dónde están y cómo reconocerlas? Aquí te lo contamos al detalle para que estés prevenido la próxima vez que te pongas frente al volante

 

Aunque, a priori, pueda sonar como el nombre de una serie de dibujos animados, la Patrulla Integral es la nueva estrategia de la Guardia Civil para mantener las carreteras libres de infracciones que puedan desembocar en accidentes fatales. El pasado marzo, el ex-ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, presentaba a los medios de comunicación el nuevo dispositivo de vigilancia, regulación y ordenación del tráfico. 

 

Este nuevo modelo de patrulla consiste en dotar a los agentes encargados de la vigilancia y control del tráfico de las herramientas necesarias para actuar sobre algunos de los factores que más inciden en el nivel de accidentalidad de las carreteras españolas, como el exceso de velocidad, el consumo previo de alcohol y las distracciones con dispositivos móviles. Esto se suma a sus competencias habituales como verificar que tu seguro de coche siga vigente, que cuentes con uno específico de Responsabilidad Civil y que lleves el resto de documentos necesarios para conducir.  

 

Las nuevas motos y vehículos de patrulla de la Guardia Civil estarán equipados con equipos portátiles para llevar a cabo mediciones de velocidad, pruebas de detección de alcohol y estupefacientes de manera autónoma, con sus propios cinemómetros portátiles y sin necesidad de la presencia de los equipos de atestados o de los equipos de control de velocidad. Este nuevo modelo de vigilancia, pionero en Europa, ha supuesto unos 13.7 millones de euros en equipos, con los que se compraron 1.000 etilómetros, 694 lectores de drogas, 60 cinemómetros y 291 motocicletas BMW R 1200 RT que se sumaron a las más de 1.800 que tiene la Guardia Civil. 

 

¿Qué más debemos saber?

La Patrulla Integral está destinada al monitoreo de carreteras convencionales, que es donde se producen ocho de cada diez accidentes. Cada año fallecen cerca de 300 motoristas en accidentes de tráfico, un riesgo 17 veces mayor que el que corren los conductores de automóviles. Según afirmó Zoido, este nuevo modelo de patrulla busca facilitar los servicios de prevención y de ayuda, y ser al mismo tiempo un refuerzo de las campañas activas de concienciación, con el fin de hacer más seguras las carreteras españolas. Incluso sentenció que la tarea no estará del todo cumplida hasta lograr reducir los accidentes de tráfico a cero. 

 

Otra de las razones de este despliegue conjunto es algo más política: el parque de vehículos español sigue siendo uno de los más envejecidos de Europa. En Semana Santa, por ejemplo, la DGT echó mano de la tecnología creando páginas web para dar consejos de conducción a motoristas y conductores; lanzó anuncios de circulación nacional, cuñas radiofónicas y carteles que se dejaron ver por todo el país. La Patrulla Integral llega para reforzar los intentos por hacer de las carreteras españolas un lugar seguro.