Las maletas son compañeras inseparables de cualquier viajero y protegerlas con un buen seguro de viaje, la mejor opción

 

De negocios, vacaciones, por estudios, de mochilero… Sea cual sea el tipo de viaje que estés preparando hay un elemento que nunca falla: las maletas. Uno de los mayores problemas que puede amenazar tu retiro vacacional es, precisamente, que tu reencuentro con ellas tras dejarlas en el mostrador de facturación no sea el esperado porque presenten algún daño o desperfecto. O peor aún: que esperes en vano con la esperanza de verlas aparecer… Y ese momento no llegue nunca.
 
¿Qué hacer cuando llegas a tu destino pero tus maletas se han volatilizado como por arte de magia? Más allá del inevitable momento de indignación, perder la maleta tiene solución. Eso sí, habrás de armarte de paciencia. Ganar en tranquilidad es tan sencillo como disponer de un seguro de viaje, entre otras cosas, porque el remedio será mucho más fácil y rápido. 
 

Perder la maleta, ¿cómo actuar?

Perder la maleta no es plato de buen gusto para ningún viajero. Sin embargo, hay maneras de minimizar las consecuencias de quedarse sin equipaje. Lo primero es tener claro cómo actuar en caso de que tus maletas no lleguen a su destino y es que las compañías son responsables de la pérdida de tu equipaje y, en consecuencia, deberán asumir su responsabilidad. 
 
Para poder reclamar, una vez hayas constatado que tu equipaje no aparece, deberás acudir al mostrador de la compañía en cuestión para dejar constancia de lo ocurrido. Es fundamental solicitar y rellenar el llamado Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR: Property Irregularity Report). La compañía se quedará una copia y tú, como viajero, te quedarás otra que, posteriormente, deberás adjuntar a la reclamación para entregarla en la compañía. 
 
Muchas de las incidencias relativas al hecho de perder la maleta tienen que ver con retrasos en la entrega por lo que hay que tener en cuenta los plazos para las reclamaciones. Si hablamos de un daño en el equipaje, la presentación de la reclamación debe hacerse en los primeros siete días desde la recepción de la maleta pero, si la cosa pasa a mayores, el período se alargará. Hasta los 21 días se considera retraso y, a partir de ahí, extravío, por lo que si en tres semanas no ha aparecido tu equipaje, tendrás que volver a reclamar ante la compañía por pérdida. Las indemnizaciones también varían aunque, en general, el máximo está establecido en torno a los 1000 €.
 

Recomendaciones básicas a la hora de reclamar tu equipaje

Además de tramitar el PIR y cursar denuncia en caso de que tu maleta haya sido robada, hay una serie de recomendaciones que debes tener en cuenta como prevención siempre que factures equipaje: 
 
Conserva el talón del equipaje, esto es, la pegatina que le ponen a las maletas.
Lee la letra pequeña de cualquier documentación que firmes: sobre todo para no comprometer reclamaciones futuras.
Si llevas muchos objetos de valor, haz una declaración de valor previa al vuelo.
En el caso de que te veas obligado a reclamar, no olvides hacer seguimiento de tu reclamación para asegurarte de que llega a buen término.
 
 
Un seguro de viaje, tu mejor aliado
Los trámites para recuperar tu equipaje o la indemnización correspondiente son relativamente sencillos aunque no siempre culminan con éxito. Sin embargo, contratar un seguro de viaje con cobertura por pérdida, robo o destrucción del mismo hará que la escena sea más llevadera. Superado el enfado inicial con la compañía en cuestión, será el momento de saber qué puede hacer por ti la póliza que contrataste.
 
En caso de pérdida de equipaje, la garantía correspondiente se encargará de abonar el importe reflejado al respecto aunque este varía en función de lo contratado. En este sentido conviene que tengas claro qué pertenencias formarán parte de tu equipaje y, si fuera necesario, amplíes o ajustes la cobertura para que responda a tus necesidades.