En los últimos años se ha ido popularizando entre los viajeros y los soñadores el vanlife, que no es más que el estilo de vida de aquellos que eligen recorrer el mundo y vivir al mismo tiempo en su furgoneta. Un sueño hippie que cuarenta años después ha vuelto con fuerza y, al parecer, para quedarse.

 

Viajar y vivir en una furgoneta fue el sueño de los hippies en los años sesenta y setenta. Para muchos se convirtió en una manera sostenible de vivir y conocer el mundo que los rodeaba. El modelo combi de Volkswagen quizá sea el más emblemático de cuantos circularon por el mundo en aquella época, convirtiéndose en símbolo de una vida sin complicaciones con un profundo sentido de respeto por la naturaleza. Sin embargo, cuando las dos décadas de oro del movimiento hippie llegaron a su fin, las furgonetas también fueron desapareciendo hasta convertirse en vehículos para trasteros, mudanzas o familias numerosas. Eso hasta ahora.

 
Si los hippies fueron los encargados de popularizarlas, son los millenials los que se están encargando de traerlas de vuelta y convertirlas en todo un estilo de vida que ya tiene nombre propio: vanlife. De esta manera, el concepto de vivir y viajar en tu propia casa rodante ha vuelto con fuerza. La clásica furgoneta Volkswagen ha evolucionado hasta convertirse en un verdadero resort andante que puede ser personalizado y acoplado según el presupuesto y el gusto de cada uno. Son muchas las razones por las que esta tendencia gana cada vez más adeptos entre los jóvenes: la globalización, la sensación de estar atrapados en rutinas que drenan su energía y no los satisfacen, las ganas de aventura y esa característica tan propia de las nuevas generaciones de sentir que el mundo es suyo y lanzarse a la carretera a demostrarlo.

 

¿Cómo empezó el Vanlife?

El pionero de este comeback es un neoyorkino que en 2011 vendió todas sus pertenencias, compró una furgoneta y emprendió un viaje por Estados Unidos con el fin de conocer su país y disfrutar de los múltiples contrastes que Nueva York le negaba. De los hashtags con los que acompañaba sus fotos en sus redes sociales nació el término vanlife, que ahora se utiliza como emblema para aquellos que han decidido seguir su estilo de vida.

 

 En este sentido, el vanlife es un fenómeno nacido y popularizado por las redes sociales, que han resultado ser un altavoz mundial para animar a aquellos que se sienten infelices con su presente a emprender la aventura de viajar y vivir donde mejor les parezca.

 


Los contras
Aunque puede sonar muy idílico, fijar tu residencia en la carretera también tiene sus desventajas: se deben planificar con anterioridad tareas domésticas sencillas como lavar la ropa, ducharse, mantener una higiene bucal óptima, dosificar la electricidad con la que cuentas y hasta cocinar. Con el tema de la seguridad también hay que ser precavido, sobre todo si viajas solo, e incluso es importante y necesario tener conocimientos básicos de mecánica para sortear los pequeños inconvenientes del camino y salir airoso de ellos.

 

Si quiero seguir este estilo de vida, ¿qué seguro debo contratar?

Cuando hablamos de furgonetas, especialmente de aquellas que funcionan como medio de transporte y hogar, no nos queda muy claro si necesitamos un seguro de hogar, un seguro de coches o ambos. Lo cierto es que contamos con un seguro de furgonetas diseñado especialmente para cubrir las necesidades que un vehículo de estas características exige y que es sumamente conveniente tener, sobre todo por el respaldo que representa a la hora de manejar o solucionar las incidencias que nos presenta el camino.