10/04/2018. Viajar en coche, tren o avión estando embarazada requiere de una serie de cuidados para contrarrestar los posibles síntomas y perjuicios que el movimiento o la altura pueden tener sobre tu salud y la de tu bebé. Extremar las medidas de seguridad y afinar los cuidados propios son la clave para un viaje cómodo y seguro

 

En principio una mujer que ha llevado su proceso de gestación sin ningún contratiempo no debería tener inconvenientes durante un viaje de mediana o larga duración, e incluso puede resultar beneficioso alejarse de la rutina y tomar unas vacaciones antes del nacimiento del bebé. 
 
Sin embargo, antes de comprar cualquier billete, reservar hoteles o pagar itinerarios turísticos, lo primero que debes hacer, es consultar a tu médico mediante tu seguro de salud, sobre las posibles implicaciones del viaje y las circunstancias particulares de tu embarazo, pues es el único que puede determinar tu completa seguridad. 
 
Una buena organización previa será muy importante. En una buena gestión está la clave para que durante el viaje no se presenten contratiempos que afecten a tu salud o la de tu bebé. Elegir un destino que te permita relajarte es fundamental, pero si los motivos del viaje son laborales o familiares y no de placer, coordinar detalles como el alojamiento, la accesibilidad de tu habitación y el método de transporte que usarás serán fundamentales para garantizar tu comodidad. 
 

Recomendaciones generales para tu viaje

El periodo más idóneo para viajar es el segundo trimestre del embarazo, entre la semana 12 y la 28, siempre teniendo en cuenta las circunstancias particulares de tu gestación. Durante los tres primeros meses todavía se sufren náuseas, vómitos y cansancio, mientras que, en el cuarto, quinto y sexto mes, estas molestias han disminuido y el tamaño del vientre aún te permite moverte con facilidad. 
 
Prepara tu documentación con antelación, incluyendo la tarjeta sanitaria y la cartilla de embarazo debidamente rellenada y actualizada. Lo recomendable en estos casos es contratar un seguro de viajes que te cubra a ti y a tu bebé en caso de cualquier emergencia. 
 
Comunícate con la aerolínea para informarte de las medidas especiales que exigen para dejar volar a mujeres en estado de gestación. Algunas piden un certificado médico que avale su condición de salud y en algunos casos, restringen la posibilidad de volar después de determinada semana de embarazo.
 
Solicita uno de los primeros asientos para poder hacer uso del reposapiés durante el vuelo. Tener las piernas en alto alivia los dolores y disminuye las posibilidades de fatiga. 
 
Si es un vuelo largo, da pequeños paseos cada cierto tiempo. Estar sentada demasiadas horas puede provocar hinchazón en los pies y dificultar tu circulación sanguínea. 
 
Cuida el peso de tu equipaje y evita llevar mochilas que representen peso de más para tu espalda. 
 
 
Además de estos consejos, es aconsejable que uses ropa holgada que te haga sentir cómoda en todo momento, usar el cinturón por debajo de la barriga a la altura de las caderas y beber mucha agua durante el trayecto. También es recomendable que lleves pastillas previamente aprobadas por tu médico para combatir posibles mareos o náuseas que puedan surgir durante el trayecto.