Viajar no tiene por qué ser un lujo. Cada vez es mucho más viable hacerlo con presupuestos limitados recurriendo a comunidades de viajeros que se apoyan con el alojamiento o siguiendo los consejos de aquellos con más experiencia y conocimientos del lugar al que quieres ir. Lo más importante es que no te pierdas de todas las experiencias del viaje simplemente por no contar con un presupuesto elevado.

 

¿A quién no le interesan un par de trucos para gastar lo menos posible y poder viajar mucho más? El tiempo y el dinero son dos de los factores decisivos en la cantidad final de viajes que realizamos al año, y la ley de Murphy suele interponerse: si dispones de tiempo, sueles andar escaso de dinero y viceversa. Sin embargo, internet ha hecho posible la conformación de una gran comunidad de viajeros dispuestos a compartir sus experiencias en la carretera y enseñarnos con ellas, que es posible viajar sin invertir todos nuestros ahorros en ello. 

 

Factores a tener en cuenta para viajar barato

Hay tres factores dentro de cada viaje que no puedes pasar por alto: el transporte, el alojamiento y la comida. Dentro de la filosofía de viajar barato, hay muchas alternativas para reducir drásticamente el coste final de un viaje y lograr estirar al máximo tu presupuesto. El cuarto factor involucrado es el lugar donde elijas ir. 

Dependiendo del destino, el primer gasto a tener en cuenta es el traslado. Hay destinos a los que tendrás que llegar indiscutiblemente por avión, pero si la distancia se presta a ser recorrida en tren o en coche, es aconsejable que hagas los cálculos necesarios para saber cuál de esas opciones te sale más a cuenta. Nuestro principal consejo es que no escatimes en tu seguro de viaje, pues es el que te respaldará en caso de que ocurra una emergencia mientras estás fuera. 

 

Trucos para reducir gastos al viajar

El alojamiento: minimizar los gastos de alojamiento es un poco más sencillo. Olvídate de los hoteles y opta por opciones más accesibles como los hostales, las habitaciones individuales o directamente el couch surfing. Hay toda una comunidad de viajeros dispuestos a dejarte dormir en su sofá y a enseñarte un poco del lugar donde viven, con lo que puedes llegar a suprimir el gasto del hospedaje sin que eso suponga un problema. 

El couch surfing es una práctica muy extendida en el mundo y no necesariamente implica dormir en un sofá: muchos de los anfitriones disponen de habitaciones y espacios privados que pueden ofrecerte a cambio de una buena conversación o un intercambio cultural muy enriquecedor. Piensa que muchos de ellos son viajeros como tú y disfrutan de esa misma experiencia cuando emprenden el viaje.

 

El lugar de destino: tu destino es determinante para calcular la cantidad de dinero que necesitarás para sobrevivir. Muchas partes de Asia y de Latinoamérica son más económicas que España o Europa en general, y los cambios de divisas suelen beneficiarnos. No te dejes llevar por las distancias: un viaje a algún país asiático puede salir igual o incluso más económico que ir a Londres en ciertas fechas del año. La clave es investigar con antelación y echar mano de las herramientas tecnológicas que tenemos disponibles.

 

Programa alertas de vuelo: son muchas las aplicaciones disponibles para rastrear vuelos económicos, ¿por qué no usarlas todas? Configurar alarmas que te avisen cuando haya vuelos económicos al país o ciudad al que quieres ir aumentará las probabilidades de que aproveches ofertas y logres encontrar pasajes más baratos de los que tenías en mente. 

 

La comida: este es un tema sensible cuando se viaja pues, sin importar el presupuesto con que contemos, debemos alimentarnos. Si no tienes ninguna limitación o alergia, la manera más sencilla de comer a buen precio y sin sufrir intoxicaciones es comprando y haciendo nuestra propia comida. Si esto no es posible, puedes hacer una investigación rápida basada en opiniones de otros usuarios sobre qué sitios ofrecen platos a buen precio. 

 

El transporte: aquí nos referimos al transporte interno del lugar al que llegas. Gastar en taxis puede descuadrar nuestro presupuesto y tomar buses o metros no siempre es una opción. Sin duda lo más económico es caminar tanto como se pueda, pues además, dicen los expertos que los lugares nuevos se conocen precisamente caminando. Si te atreves, puedes arriesgarte a hacer autostop, pero esto conlleva ciertos peligros que siempre vale la pena tener en cuenta.