Allianz analiza el Alzheimer y las medidas que pueden ayudar a prevenirlo

  • El ejercicio físico y mental, una cuidada alimentación y un pensamiento positivo son algunos de los factores que ayudan a prevenir el Alzheimer
  • El próximo viernes, 21 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Alzheimer bajo el lema "Demencia: viviendo juntos"
  • Se calcula que, de no encontrar una cura, esta enfermedad afectará a más de 115 millones de personas en todo el mundo en el 2050

Barcelona, 19 de septiembre de 2012.- Bajo el lema "Demencia: viviendo juntos", el próximo viernes, 21 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Alzheimer. Se trata de una enfermedad que sufren en la actualidad 36 millones de personas en todo el mundo y que, con el aumento de la esperanza de vida, si no se encuentra cura, en 2050 podría afectar a más de 115 millones de personas. En España, desde los 670.000 casos que se calcula que hay en la actualidad, podría afectar a 1,6 millones de personas a mediados de siglo


Según el Dr. Max Link, responsable de los asesores médicos en Allianz, "desgraciadamente, todavía no existe un medicamento que cure esta enfermedad. Pero tenemos esperanza en el futuro". En ese sentido, es muy importante acelerar la investigación, proporcionar pruebas de diagnóstico precoz y desarrollar las opciones de cuidados, hospedajes y soluciones aseguradoras para los afectados.


Se estima que, el número de pacientes con demencia prácticamente se duplicará en los próximos años en la Unión Europea como resultado del envejecimiento de la sociedad, y que el número de personas en edad de trabajar disminuirá. Actualmente hay dos pacientes con demencia por cada 100 personas activas - es decir, entre 15 y 64 años -; a mediados de siglo la proporción será de 5 por cada 100.


Medidas para prevenir el Alzheimer


A pesar de que todavía no se puede curar esta enfermedad, es posible adquirir una serie de hábitos que ayudan a prevenir el Alzheimer y otros tipos de demencia. El primero de ellos consiste en mantenerse activo físicamente, ya que los estilos de vida con poca actividad física favorecen el desarrollo de la demencia. Los científicos han demostrado que realizar ejercicio en la tercera edad reduce en un 50% el riesgo de un deterioro mental.


El cerebro también necesita trabajar. Leer, escribir, hacer crucigramas, tocar un instrumento musical o conversar son buenos ejercicios que hacen trabajar al cerebro. Tocar el piano, por ejemplo, es bueno para la memoria porque las habilidades motoras que se necesitan mejoran la conexión con el cerebro. Existen numerosos ejercicios con efectos positivos.


Hacer ejercicios mentales, retando a nuestro cerebro, también es una buena forma de prevenir el Alzheimer, porque de lo contrario, la red de conexiones neuronales comenzará a desintegrarse. Un ejercicio sencillo en este sentido es girar el periódico y leer al revés algunas de sus páginas.

 

Comer bien juega también un importante papel. Una dieta saludable rica en frutas y vegetales que contengan vitaminas C y E, y que incluya pescado, disminuye el riesgo de sufrir demencia. Asimismo, hay que evitar un consumo excesivo de alcohol y tabaco, puesto que ambas conductas afectan a las neuronas.


Otra medida consiste en cuidar de nuestro corazón, para que el riego sanguíneo al cerebro no se vea afectado. La diabetes y el estrés prolongado también son factores de riesgo que afectan indirectamente a una mayor probabilidad de sufrir Alzheimer en la tercera edad. Y además del corazón, hay que proteger el oído. Existen evidencias de que la pérdida de oído puede favorecer el desarrollo de la demencia en las personas mayores.


La depresión es uno de los factores de riesgo de esta enfermedad, especialmente, entre la gente joven. Aunque no sea muy común, las personas pueden ser diagnosticadas de una prematura forma de demencia a partir de los 30 años si su depresión no ha sido tratada; así que uno de los hábitos a cosechar es tener pensamientos positivos.


La contaminación también incide cuando hablamos de Alzheimer, de modo que se recomienda a agricultores y viticultores que se protejan en la medida de lo posible de los agentes medioambientales dañinos.


Por último, cabe destacar que el Alzheimer es más una cuestión de género que de genética. El 70% de las personas entre 65 y 90 años que sufren esta enfermedad son mujeres, de manera que ellas han de tener un particular cuidado.


"Es importante que entendamos la enfermedad y aprendamos cómo relacionarnos con los individuos afectados", apunta Michaela Grimm, economista sénior en Allianz. "Hay que buscar soluciones que permitan a las personas afectadas seguir siendo independientes el mayor tiempo posible. Esto implica también que hay que dar apoyo a los familiares", añade.


Seguridad financiera


Las compañías aseguradoras cada vez dedican más esfuerzos para afrontar los desafíos que plantea el aumento de la demencia. La demencia plantea un reto importante al Estado, al sector privado y a las personas. El objetivo debe ser corregir las deficiencias de la asistencia sanitaria en el cuidado de los pacientes con demencia y desarrollar, además, soluciones aseguradoras adecuadas.


En España, el desarrollo del seguro de dependencia está todavía en una fase inicial, aunque podría ser a futuro un factor de crecimiento en el sector, ya que el envejecimiento de la población es imparable.


En Allianz Seguros, las garantías de dependencia se comercializan como coberturas complementarias a los seguros de vida-riesgo o como una garantía inherente en algunos productos de previsión.

 


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