La basura espacial pone en peligro los satélites que orbitan la Tierra

  • La acumulación de escombros aumenta el riesgo de colisionar y provocar daños a los satélites operativos
  • Allianz investiga cómo mitigar los riesgos y examina nuevas tecnologías para retirar la basura espacial
  • Los seguros juegan un papel clave tanto para los operadores de satélites comerciales, como en el ámbito del turismo espacial


Barcelona, 23 de agosto de 2012.- Desde que en 1957 comenzara la exploración espacial, se han abandonado en el espacio desde cohetes y satélites inoperativos, hasta equipamiento que se ha perdido o ha explosionado.

Un nuevo estudio de Allianz Global Corporate & Specialty (AGCS), titulado Riesgos del espacio: una nueva generación de retos, explora los riesgos que supone para los satélites y las misiones espaciales que haya millones de fragmentos orbitando la Tierra. El estudio, que incide también en la necesidad de retirar los escombros, subraya también el importante papel del sector asegurador a la hora de posibilitar su trabajo a la industria aeroespacial.

Según Thierry Colliot, Director General de Seguros Espaciales en AGCS, "el número de objetos es ahora tan alto que no se descompondrán aunque atraviese la atmósfera. De hecho, su número está creciendo porque los objetos colisionan y producen nuevos fragmentos, que a su vez colisionan, provocando una reacción en cadena".


Más de 35 millones de objetos en órbita

 

Los cerca de 800 satélites que orbitan en la actualidad alrededor de la atmósfera proporcionan datos geográficos, información del tiempo o servicios de telecomunicaciones. Y todos ellos se encuentran permanentemente en peligro por la basura espacial. Se han catalogado cerca de 16.000 objetos mayores de 10 centímetros; alrededor de 300.000 de entre 1 y 10 centímetros, y se calcula que son 35 millones, los que no llegan a 1 centímetro. Estos objetos viajan a una velocidad de 10 kilómetros por segundo, es decir, diez veces más rápido que una bala. A estas velocidades, incluso los fragmentos más delgados pueden tener un impacto devastador, penetrando en la superficie de los satélites y dañando severamente los aparatos electrónicos o, en el peor escenario, dejándolos inutilizados.

 

La salida de órbita no está todavía suficientemente implantada

 

Además de para proteger los satélites, las autoridades espaciales y los científicos trabajan para reducir la acumulación de escombros del espacio. Hoy, los operadores de satélites están obligados a sacar de órbita a los satélites cuyas misiones terminaron hace 25 años, sin embargo, sólo la última generación de satélites posee esta funcionalidad. Una de las técnicas para sacar de órbita a los satélites en desuso consiste en atravesar de nuevo la atmósfera de la Tierra. De esta manera, la mayor parte de la estructura se desintegra y los fragmentos que no se queman caen en zonas inhabitadas del planeta o en el mar.

Sin embargo, la sistemática salida de órbita de los nuevos satélites al final de sus vidas no será suficiente. Según los expertos, deberían eliminarse diez veces más objetos cada año para reducir el número de escombros y estabilizarlo en un nivel sostenible. "Algunos proyectos para retirar deshechos son esperanzadores, sin embargo, debido al alto coste y a las limitaciones técnicas, todavía no hemos dado un verdadero paso hacia adelante en este sentido", comenta Colliot.


Satélites comerciales y viajes espaciales asegurados


Para completar económicamente sus misiones, cerca de una cuarta parte de todos los satélites que orbitan la Tierra, son asegurados contra pérdidas provocadas por daños físicos, así como por interrupciones de servicio. La mayoría de satélites asegurados pertenecen a proveedores de telecomunicaciones comerciales. Estos satélites operan a una altitud de 36.000 kilómetros sobre el ecuador de la Tierra, y su valor asciende hasta los 200 millones de dólares por unidad durante la fase de lanzamiento.

Por su parte, el valor de los que son usados para observar la Tierra o como autoprotección de los diferentes gobiernos alcanzan un valor de cerca de 40 millones de dólares cada uno y normalmente operan cinco años.


Turismo espacial


En lo que respecta al turismo espacial, la compañía del Grupo Allianz, Allianz Global Assistance, colabora con Virgin Galactic para desarrollar productos aseguradores para los viajes espaciales que esta empresa prevé empezar a fletar próximamente.

Tras abonar 200.000 dólares, los turistas embarcarán en una nave con capacidad para seis pasajeros y dos pilotos. No obstante, no será posible explorar el espacio infinito a bordo, sino que tendrán que conformarse con arañar la superficie del espacio exterior, flotar brevemente por la cabina y, seis minutos más tarde, perder la gravedad cero y volver a la Tierra.

Hasta el momento ya hay más de 500 personas deseando cumplir su sueño de convertirse en astronautas y, según la Asociación Internacional de Transporte Espacial (ISTA), en 2015 podrían fletarse 50.000 vuelos de este tipo. Este horizonte espacial está tan cerca que Allianz Global Assistance y la ISTA están desarrollando programas de seguros destinados al turismo espacial, las misiones científicas y las compañías de transporte espacial como Virgin Galactic, Xcor y SpaceLinq.

Por otra parte, Allianz asegura a uno de los cohetes espaciales más fiables del mundo, el Ariane V, encargado de poner en órbita a los satélites y de proveer de material a la Estación Espacial Internacional.

 


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Laura Gallach Tel. 93.228.67.83

 

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